Y yo qué se

Derriba del trono a los poderosos
Sé que estos tiempos de revolución ya pasaron y que, quizás, sea mejor así. Sé que la sociedad (en su mayor parte) decidió hace tiempo que lo más cómodo, lo perversamente más útil, es ir a lo mío y no meterme en problemas. Que cada uno se defienda como pueda.
Sé que en la Iglesia corren tiempos acomodaticios (en una buena parte de esta Madre amada), que lo mejor es hacer eventos multitudinarios y contar y recontar a los asistentes, demostraciones de fuerza por número y toma de las calles con cánticos (que no me parece mal hasta cierto punto).
Pero están llegando tiempos, ya son llegados, en que bajo la omnipotente palabra CRISIS se da carta blanca al poder económico-político (quién lo pudiera distinguir) para recortar derechos básicos.

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