VIVIR MUCHOS AÑOS PODRÌA ESTAR EN LOS GENES

Los científicos querían saber por qué los miembros de la comunidad judía asquenazí son excepcionalmente longevos. Así, compararon el estilo de vida de casi 500 de ellos (477) con edades de entre 95 y 112 años, con el de 3,164 indviduos de la población general nacidos en la misma época.

Aquellos que habían alcanzado una elevada edad comían tan mal (no consumían una dieta especial baja en calorías, grasas o sal), hacían poco ejercicio, bebían alcohol y fumaban, y estaban tan obesos como aquellos que habían muerto antes. Esta fue la conclusión luego de que los participantes respondieran cuestionarios sobre su estilo de vida y se les tomaran mediciones de su índice de masa corporal.

En general, la gente con una longevidad excepcional no había tenido un estilo de vida más sano, lo cual sugiere que los ‘centenarios’ podrían tener genes de longevidad adicionales que los protegen (estudios previos ya han identificado variantes genéticas con efectos fisiológicos particulares, como provocar niveles altos de colesterol bueno).

Esto no quiere decir, sin embargo, que el estilo de vida no sea vital para la mayoría de la población, que debe vigilar su peso, evitar fumar y ejercitarse, pues también está comprobado que favorece una vida longeva y con calidad. El estudio fue dirigido por el doctor Nir Barzilai y publicado en Journal of the American Geriatrics Society.

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