Una Reflexión de Shabat Segunda época B’H – בה 31 de agosto de 2013 – 25 de elul de 5773

Encendido de velas el viernes anterior: 18:15 horas
 
Parasha: NITZAVIM – VAIELEJ /Deuteronomio 29:9-31:30
HaftaraIsaías 61:10-63:9
Conclusión del Shabat: 19:12 horas
 
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El Shabat había terminado y, como era el anterior a Rosh Hashaná, José y su hermano menor David, fueron con el padre a la sinagoga para el servicio de Slijot.
 
Era la primera vez que David iba a la sinagoga tan tarde pues era pasada la medianoche. Había dormido por la tarde y pudo así convencer a su madre para que lo dejara ir.
 
David era aún muy pequeño para hacer las oraciones pero sabía que «Slijot» significaba “perdón” y que todos estaban allí reunidos para pedirle perdón a Dios.
 
Se paró cerca de su padre y lo observó; jamás había visto en su padre, esa mirada tan seria, especialmente cuando decía cierta oración, mientras con la cabeza gacha golpeaba el corazón la mano derecha.
 
Al terminar las oraciones David le preguntó a su hermano mayor sobre ello.
 
Abriendo el Sidur dijo: – ¿Ves? Esta oración es de confesión.
 
– ¿Qué es confesión, José?
 
Bueno, cuando haces algo malo y dices: “Lo siento, hice tal y tal cosa”, eso es confesión.
 
¿Y qué dice en esta oración?
 
Como verás sigue el orden del abecedario hebreo:
 
Ashamnu, comienza una Alef, Bagadnu, con una Bet, etc., y quieren decir: “Hemos pecado”, “Hemos sido falsos”, “Hemos robado”… pero… David ¿qué te pasa? ¿Por qué lloras?
 
– Pensé que papá era el hombre más maravilloso que existe en el mundo, ¿Cómo pudo haber hecho todo eso?
 
– ¡Un momento! No pensarás realmente que papá hizo esas cosas, ¿verdad?
 
– Entonces, ¿por qué las dijo? Y lo decía en serio, con todo el corazón.
 
José sonrió. Escucha bien y te lo voy a explicar.
 
Esta oración es dicha por todos los judíos, desde el más simple hasta el más sagrado y justo. Todos los judíos son como el cuerpo humano. Cuando una parte se lastima le duele a todo el cuerpo; cuando un judío comete un pecado, hiere a todo el pueblo.
 
Por eso la oración menciona toda clase de pecados, que cualquier judío, en cualquier lugar del mundo donde esté, haya cometido. Esto nos demuestra lo responsables que somos, uno del otro y que tenemos que ayudarnos para hacer siempre el bien.
 
David se secó las lágrimas y se sintió mucho mejor, porque sabía que su padre era el mejor hombre del mundo y que no rezaba sólo por él sino también por los demás.
 
Estamos finalizando el mes de Elul. El Shofar se escucha durante todas las mañanas durante este mes, intentando despertarnos de nuestro letargo espiritual.
 
Aprovechemos cada instante para revisar nuestras vidas, acciones, pensamientos, para ayudar a nuestro prójimo, para sentirnos parte de un pueblo, de una historia, de un pasado, de un presente y de un futuro compartido.
 
Iamim Noraim nos invita a ser mejores seres humanos.
 
Shabat Shalom – VeShana Tova!!!
!!!!ושנה טובה שבת שלום
Rabina Graciela de Grynberg
 

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