Una Reflexión de Shabat Segunda época B’H – בה 24 de agosto de 2013 – 18 de elul de 5773

Una Reflexión de Shabat
Segunda época
 
B’H – בה
 
24 de agosto de 2013 – 18 de elul de 5773
 
Encendido de velas el viernes anterior: 18:10 horas
 
Parasha: KI TAVO / Deuteronomio 25:1-29:8
HaftaraIsaías 60:1-22
Conclusión del Shabat: 19:07 horas
 
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En una junta de padres de familia de cierta escuela, la Directora, resaltaba el apoyo que los padres deben darle a los hijos. También pedía que se hicieran presentes el máximo de tiempo posible.
 
Ella entendía que, aunque la mayoría de los padres de la comunidad fueran trabajadores, deberían encontrar un poco de tiempo para dedicar y entender a los niños.
 
Sin embargo, la directora se sorprendió cuando uno de los padres se levantó y explicó, en forma humilde, que él no tenía tiempo de hablar con su hijo durante la semana.
 
Cuando salía para trabajar era muy temprano y su hijo todavía estaba durmiendo.
 
Cuando regresaba del trabajo era muy tarde y el niño ya no estaba despierto.
 
Explicó, además, que tenía que trabajar de esa forma para proveer el sustento de la familia.
 
Dijo, también, que el no tener tiempo para su hijo lo angustiaba mucho e intentaba redimirse yendo a besarlo todas las noches cuando llegaba a su casa y, para que su hijo supiera de su presencia, el hacia un nudo en la punta de la sábana.
 
Eso sucedía religiosamente todas las noches cuando iba a besarlo.
 
Cuando el hijo despertaba y veía el nudo, sabia, a través de él, que su papá había estado allí y lo había besado. El nudo era el medio de comunicación entre ellos.
 
La directora se emocionó con aquella singular historia y se sorprendió aún más, cuando constato que el hijo de ese padre, era uno de los mejores alumnos de la escuela.
 
Hay muchas maneras en las cuales podemos hacernos presentes y decirles a nuestras familias y amigos, cuanto los queremos y cuan importantes son para nosotros.
 
Aquel padre encontró su forma, que era simple pero efectiva. Y lo más importante es que su hijo percibía, a través del nudo, el amor de su padre.
 
Encontremos nosotros la forma de decir te quiero. Muchas veces será con un abrazo, con un beso, con una mirada y habrá muchas otras, que serán con un nudo en la sábana.
 
Que podamos reconocer siempre un gesto de amor y vivamos de tal manera que cuando nuestros seres queridos, nuestros amigos piensen en nosotros, piensen en palabras y acciones como justicia, amor, ayuda, solidaridad, integridad, respeto.
 
Este es el mes para comenzar para rever nuestras acciones.
 
¡Shabat Shalom!!! שבת שלום
Rabina Graciela de Grynberg

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