Una Reflexión de Shabat B’H- בה 27 de abril de 2013 – 17 de lyar de 5773

 

27 de abril de 2013 – 17 de lyar de 5773
 
32 días en la cuenta del Omer
 
Encendido de velas al atardecer del viernes: 18:00 horas
 
ParashaEMOR / Levítico 21:1- 24:23
Haftara: Ezequiel 44:15-31
Conclusión del Shabat: 18:55 horas
 
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Existió una vez un pueblo en el que vivía un judío llamado Mushke, y en una granja cercana vivía el propio amo del lugar. Mushke y el amo eran amigos y hacían negocios juntos.
 
Cierta vez, Mushke, invitó al amo a una comida la víspera de Shabat. La casa estaba iluminada con velas que ardían en candelabros de plata en el medio de la mesa, sobre la cual se extendía un fino mantel blanco. Por sobre todo, rondaba el espíritu de la “Reina Shabat”. Alrededor de la mesa se sentó la familia y su honorable invitado. Se sirvió la comida de Shabat: pescado relleno, sopa de pollo con fideos, luego el plato lleno de pollo, “kugel” y otras bondades. Todos se sentían alegres mientras entonaban cánticos de Shabat.
 
Después de la comida, el invitado dijo: “Les agradezco por este gran placer. ¡Jamás había probado comida tan sabrosa! Por eso es que pido permiso para enviarles a mi cocinero, para que le enseñéis a preparar los platos que comí aquí esta noche.”
 
¡Y así sucedió! Al día siguiente, vino el cocinero y aprendió lo que pudo. Pero cuando regresó al hogar y sirvió la comida, el amo la probó y gritó: “¡No aprendiste correctamente!”
 
Invadido por la ira, se dirigió a casa de Mushke, con la queja de que el judío lo había embaucado.
 
“La comida que mi cocinero me sirvió no tenía el sabor de la comida de Shabat.”
 
Y, Mushke, respondió con calma: “Mi estimado amo, los ingredientes y la cocción por sí solos no pueden hacer una comida de Shabat. El sabor depende por igual del espíritu de la Reina Shabat, quien acompaña al pueblo de Israel en todas sus peregrinaciones.”
 
Nuevamente, esta semana leemos acerca de la importancia del Shabat. “Dijo Dios a Moisés: di a Israel, las fiestas de Dios en las que convocarás asambleas santas, y éstas son: Seis días a la semana trabajarás, pero el séptimo día será de descanso…” (Levítico 23:1-3)
 
Que podamos sentir, este y todos los Shabatot, el verdadero espíritu de Shabat. Que encontremos todos aquellos ingredientes para hacer del Shabat un día especial.
 
Shabat Shalomשבת שלום
Rabina Graciela de Grynberg
 
Comunidad Benei Tikva

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