Una Reflexión de Shabat B’H – בה 15 de junio de 2013 – 7 de tamuz de 5773

Encendido de velas el viernes: 17:32 horas
 
Parasha: JUKAT / Números 19:1-22:1
Haftara: Jueces 11:1-33
 
Conclusión del Shabat: 18:31 horas
 
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Cuenta un amigo mío.
 
“Tengo muchos recuerdos de mi padre y de cómo crecí a su lado en nuestro departamento al lado de la vía del tren.
 
Durante 20 años, oímos el rugido del tren cuando pasaba por la ventana de su dormitorio.
 
De noche, tarde, papá solo, esperaba, en las vías del tren, que lo llevara a su empleo en la fábrica donde trabajaba en el turno de medianoche.
 
Esa noche en particular, esperé con él en la oscuridad para despedirlo. Su rostro estaba triste. Su hijo menor, es decir yo, me cuenta mi amigo, había sido reclutado. Le tomarían juramento a la mañana siguiente a las seis, mientras él estaba en su máquina de cortar papel en la fábrica.
 
Mi padre había hablado con rabia. No quería que ellos se llevaran a su hijo de solo 19 años. Que nunca había bebido o fumado un cigarrillo, a pelear en una guerra en Europa.
 
Puso sus manos en mis delgados hombros.
 
Ten cuidado, Srulik y si alguna vez necesitas algo, escríbeme y me ocuparé que lo consigas.
 
De pronto oímos el rugido del tren que se aproximaba. Me abrazó con fuerza y me besó suavemente en la mejilla.
 
Con los ojos llenos de lágrimas murmuró: Te quiero, hijo.
 
Entonces llegó el tren, las puertas se cerraron y desapareció en la noche.
 
Un mes más tarde, a los 46 años, mi padre murió. Hoy, yo, tengo 76. Una vez oí a Pete Hamill, un periodista de Nueva York, decir que los recuerdos son la mayor herencia de un hombre y tengo que coincidir con él.
 
Sobreviví a 4 invasiones en la Segunda Guerra mundial. He tenido una vida llena de todo tipo de experiencias. Pero el único recuerdo que permanece, es el de aquella noche en que mi papá me dijo, Te quiero, hijo”.
 
El próximo domingo estaremos festejando el Día del Padre.
 
¡GRACIAS!!!, por todos los “te quiero” que nuestros padres nos dijeron con palabras, con abrazos, con acciones, por el apoyo incondicional y por el amor inagotable.
 
¡Shabat Shalom!!! שבת שלום
¡Feliz Día del Padre!!!
Rabina Graciela de Grynberg

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