Una Reflexión de Shabat-2 de marzo de 2013 – 20 de adar de 5773

Una Reflexión de Shabat

 

B’H – בה

 

2 de marzo de 2013 – 20 de adar de 5773

 

Encendido de velas el viernes: 19:10 horas

 

Parasha: KI TISA / Éxodo 30:11-34:35

2* Libro: Números 19:1-22

Haftara: Ezequiel 36:16-38

 

Conclusión del Shabat: 20:10 horas

 

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Un día, Jaime, entró en su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto.

 

Su padre, lo llamó. Jaime, lo siguió, diciendo irritado: – Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedro no debió hacer lo que hizo conmigo. Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Le odio!

 

Su padre, un hombre sencillo, pero muy sabio, escuchaba con calma a su hijo quien continuaba diciendo: – Imagínate que el estúpido de Pedro me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso! Me gustaría que él enfermara para que no pudiera ir más a la escuela.

 

El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde cogió un saco lleno de carbón que llevó hasta el final del jardín y le propuso a su hijo:

 

– ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedro y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo volveré para ver cómo quedó.

 

El niño se lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones, pero como el tendedero estaba lejos, pocos carbones acertaron la camisa.

 

Cuando, el padre regresó y le preguntó: – Hijo ¿Qué tal te sientes?

 

– Cansado pero mejor. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa.

 

El padre tomó al niño de la mano y le dijo: – Ven conmigo quiero mostrarte algo.

 

Le colocó frente a un espejo en el que pudiera ver todo su cuerpo…. ¡Qué susto! Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo: – Hijo, cómo pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú.

 

En este Shabat del reencuentro con la reflexión semanal, pensemos antes de actuar. Sepamos que el odio genera odio y el amor, genera amor. Y que siempre algo de lo que hacemos y decimos, queda en nosotros y nos afecta ya sea en lo positivo como en lo negativo.

 

¡Shabat Shalom!!! שבת שלום

Rabina Graciela de Grynberg

 

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