Una nueva misión a Júpiter se centra en los océanos

La próxima gran misión de la Agencia Espacial Europea (AEE) será de particular interés para los científicos que buscan señales de vida extraterrestre.

La nave Jupiter Icy Moons Explorer, o JUICE, ha recibido aprobación formal para despegar rumbo al gigante de gas en 2022, según anunciaron funcionarios de la AEE.

La sonda espacial recorrerá tres de las lunas más grandes de Júpiter: Ganímedes, Calisto y Europa, todas descubiertas por Galileo Galilei a comienzos del siglo XVII.

En estudios previos se ha sugerido que las lunas pueden albergar océanos líquidos -y quizás formas de vida- bajo sus superficies heladas.

La nave JUICE también efectuará observaciones constantes de la atmósfera y el campo magnético de Saturno y controlará las interacciones del planeta con sus lunas.

«Será la primera vez que Europa, sola, explore un planeta gigante», expresó el presidente del comité del programa de ciencias de la AEE, Richard Bonneville. «Estamos muy entusiasmados».

Kevin Hand, científico planetario del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa en California, también dijo estar «enormemente entusiasmado» con la elección de la misión.

«Se trata de la primera nave espacial robótica dedicada a explorar un océano en otro mundo», expresó Hand, que también es explorador de la National Geographic Society.

«Creemos que tanto Ganímedes como Europa tienen océanos de agua líquida bajo sus cubiertas heladas. Y si algo aprendimos sobre la vida en la Tierra, es que donde encontramos agua en estado líquido, generalmente encontramos vida».

Capa helada

La nave espacial JUICE partirá del puerto espacial de la AEE en la Guayana francesa y tiene previsto llegar al sistema joviano en 2030.

La AEE equipará la nave espacial impulsada a energía solar con una serie de instrumentos que tomarán fotos de alta resolución y recolectarán datos sobre las composiciones químicas de las lunas, sus ambientes magnéticos, y los rasgos de sus superficies.

Durante la misión, que durará aproximadamente tres años, la nave JUICE sobrevolará dos veces Europa, examinando la capa helada de esa luna en busca de sitios para una futura exploración, quizás con un vehículo que descienda a su superficie.

Luego, tras una decena de sobrevuelos a Calisto, la nave espacial entrará a la órbita de Ganímedes en 2032 y estudiará la luna más grande de Júpiter durante casi un año.

«Las capas de hielo de Ganímedes y Europa sirven de ventana a los océanos que hay debajo», explicó Hand. Sucede que, como en el Artico terrestre, la superficie de hielo probablemente haya nacido de los océanos que hay debajo y por consiguiente tienen información acerca de la composición química del agua líquida.

Y gracias al radar de abordo, la nave JUICE podrá explorar aún más hondo.

«Para un científico planetario, el radar que atraviesa el hielo es algo así como una ecografía a una embarazada. Permite ver dentro -y potencialmente debajo- de la capa de hielo y así observar el lugar donde el océano se encuentra con el hielo».

En busca de signos de vida

Es posible que la nave JUICE logre detectar alguna señal de actividad biológica, suponiendo que alguna de las lunas de Júpiter tenga vida.

Los instrumentos de abordo evaluarán la habitabilidad de las lunas comparando reacciones químicas, temperatura, presión y otros factores con las condiciones que funcionan para los organismos de la Tierra.

Además, Júpiter mismo servirá como arquetipo para otros planetas gigantes de gas que se están descubriendo alrededor de estrellas distantes.

El JUICE aportará información sin precedentes sobre la manera en que se formó y evolucionó el sistema joviano, permitiendo a los científicos evaluar si otros planetas semejantes a Júpiter pueden albergar vida.

Por ejemplo, «la Tierra y Venus tienen aproximadamente el mismo tamaño y la misma composición, pero la Tierra tiene un campo magnético que protege a la Tierra del viento solar y que es esencial para que surja vida y para protegerla, mientras que Venus no lo tiene, dijo Bonneville, de la NASA.

En el sistema joviano, «Ganímedes tiene un campo magnético, y las otras lunas no. ¿Por qué? Es algo que nos gustaría comprender», señaló.

«Sabemos que en la Tierra hay movimiento en el núcleo magnético del planeta que puede generar un campo magnético. Puede que suceda lo mismo en estas lunas heladas, que una (quizás) tenga un núcleo activo y la otra no».

Misión espacial «agridulce»

El entusiasmo por la nueva misión de la AEE se combina con cierta amargura, al menos, entre los científicos planetarios estadounidenses.

Originariamente, la nave JUICE formaba parte de una misión de dos naves que incluía al orbitador Europa construido por la NASA, pero ésta se retiró del proyecto por problemas presupuestarios.

«Nuestros socios de la AEE continuaron así que hasta cierto punto el anuncio es agridulce», señaló Hand, del Laboratorio de Propulsión a Chorro. «Me entusiasma que la AEE tenga la visión de continuar con esta misión, y nosotros desearíamos seguir con ellos».

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