Una crónica sobre Herbalife y comentarios sobre investigación Christian Sanz-JCB

EL FILTRO

A mi juicio es imposible realizar una observación válida sin considerar al que observa como un elemento fundamental en el proceso de observación; parece una redundancia aclarar esto, pero es una verdad de Perogrullo. Como dirían en el campo: ”Depende de la guitarra como sonará el canto y de que quede bien afinada pu´iñor”

¿Está usted afinado?, ¿de qué madera está hecha su guitarra? Son buenas preguntas. No por nada se dice: “Todo depende del color del cristal con que se mira”…

El que escribe tiene una formación de lo más heterodoxa, sin ser especialista en algo especial puede hacer casi de todo. Cualquier cosa. Desde una instalación eléctrica bajo normas técnicas correctas, hasta pintar un mural con angelitos o hablar de biología o de las estrellas. Hacer meditación. Ahora cambio a primera persona: puedo limpiar vidrios en la calle en forma profesional, combatir con alguna destreza con cualquier karateca medianamente diestro, también sé arreglar flores en un jarrón, cocinar como el mejor, pintar letreros, hago carpintería, en fin… Tengo algunos años de universidad. Cuando niño estudie un poco de piano y a falta de éste me cambié a guitarra. Sé reparar calcetines. Conozco de plomería y de fontanería. Construir una cabaña. Nadar en el mar. De oficio actual profesor de gimnasia, en clubes de Tercera Edad.

Tenemos así que para “procesar a la realidad” lo hago con un “procesador” que está acostumbrado a “enfocar el mundo” desde muy diferentes ángulos; a resolver los problemas como un electricista-plomero-carpintero-pintor-de-angelitos-repara-calcetines…

Fui formado en una familia de clase media, con un padre ingeniero de una gran multinacional acostumbrado a trabajar “con la camiseta puesta”, lo que significaba que trabajaba todo el día de lunes a domingo.

Conozco entonces por mi padre la disciplina y el “american way of life” (moral de tipo protestante, esfuerzo sostenido, creencia en las propias capacidades y autogestión, resultados) y por mi madre las reuniones sociales, la ayuda a la comunidad, el compromiso social, las combativas juntas políticas de los setentas y por ambos el vivir arreglándome solo junto a mis hermanos, pues a ratos (muchos) mis padres no estaban en casa.

En verdad si bien lo pienso viví siempre un poco a la buena de Dios…

Conocí en el camino a cuanto loco creía que podía cambiar el mundo: políticos, místicos, sinvergüenzas, charlatanes, fabricantes de niños superdotados, monjes, pseudo-monjes… Yoguis, yoguinis, psicólogos drogadictos que medio volados examinaban/an a los postulantes en empresas; psiquiatras que estaban más locos que un caballo y pateaban a su mujer en su casa, mientras al tiempo hacían terapia a otros en la consulta cobrando US$ 100; médicos de todo tipo, artistas, milicos y militares, los que con sus creencias y actuar generaron/an el mundo tal como lo vivimos cada día con sus miserias y grandezas…

Me quedó después de esa experiencia delirante tipo Cambalache, la idea que en verdad todo depende de nosotros o sea de mí y de actuar correctamente siempre y cuando no lo hago, decir, saber y sentir:

“Hoy no he actuado correctamente”. No digo “se me pasaron las copas”, digo “Me caí al suelo de borracho”, así sin eufemismos.

Este es mi propio cristal…

Para seguir leyendo
<<< HERBALIFE: EL ENGAÑO INTERMINABLE Por Christian Sanz publicado el 21 de abril del 2003 Lunes por la mañana. Voy caminando por el centro como cada mañana y ya de lejos puedo percibir el gran broche que porta el hombre que se acerca por Av. Corrientes. No puedo salir de mi asombro mientras leo: “Baje de peso ahora, pregúnteme cómo”. Mi memoria no me engaña, son las viejas y conocidas tretas de “Herbalife”, empresa que vende suplementos que –supuestamente- ayudan a bajar de peso. En ese mismo momento viene a mi cabeza el recuerdo de viejas denuncias periodísticas aparecidas en varios países del mundo que mostraban a Herbalife como una “secta comercial”, amén de la poca eficiencia del producto que vende en sí. En estos mismos días, en los que desde ASALUP avanzamos sobre la coercitiva empresa Argentina Works, no puedo dejar de dar mérito a Herbalife por ser una de las primeras firmas en aplicar las calcadas técnicas de captación que utilizaría años más tarde la nombrada A.Works. Los distribuidores de Herbalife suelen testificar –de manera peligrosamente similar a la de los creyentes evangélistas- sus personales experiencias en el marco del mercadeo multinivel, asegurando cosas tales como: “Bajé quince kilos de peso!”, “Pude comprar un automóvil importado!”, etc. Pero... ¿Qué es Herbalife? ... Para seguir leyendo <<<

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