Una constante vida cristiana

Una constante vida cristiana

Una relación con Jesucristo es como cualquier otra relación: puede empezar a desaparecer si no nos mantenemos en contacto. Es necesario esforzarse para ejercer suficiente fe en Jesucristo, para arrepentirse, bautizarse y recibir el Espíritu Santo, pero debemos esforzarnos por seguir a Cristo para recibir todas las bendiciones que Dios desea darnos.

La clave consiste en considerar el evangelio de Jesucristo como un modelo de vida, no simplemente una lista de puntos que hay que cumplir. Podemos seguir desarrollando nuestra fe en Jesucristo diariamente, leyendo Sus palabras en las Escrituras y orando a nuestro Padre Celestial. Cuando pecamos, podemos arrepentirnos cada vez con un corazón humilde porque la expiación de Jesucristo es eterna. Podemos recordar las promesas y bendiciones del bautismo al participar de la Santa Cena cada domingo en la capilla. Podemos seguir dependiendo del consuelo y de la guía del Espíritu Santo conforme nos va llevando de regreso a Dios.

En ocasiones, aun cuando hacemos todo lo posible por seguir el ejemplo de Jesucristo, nos encontraremos con obstáculos que pueden causarnos frustración, decepciones, e incluso, desesperación. Muchas de las cosas de la vida que nos abruman no son resultado del pecado. Por ejemplo, la muerte o la enfermedad de nuestros seres queridos, el estrés laboral o las dificultades para criar a una familia pueden constituir desafíos y hacernos sufrir. Jesús dijo:“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” ( Mateo 11:28 ). En el momento en que decidamos buscarle, sentiremos Su amor. Éste es otro de los beneficios de una constante vida cristiana: cuanto más nos acerquemos a Jesucristo, más nos daremos cuenta de que Dios está pendiente de nosotros en nuestras alegrías y tristezas. Podemos sentir consuelo por el hecho de que Dios tiene un plan de felicidad para nosotros. Con la ayuda de Cristo podemos cumplir satisfactoriamente con ese plan y regresar a vivir con nuestro Padre en los cielos. Esto nos permite tener una perspectiva más amplia y nos ayuda a afrontar los retos de la vida.

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