Un método para facilitar el lenguaje en niños no verbales con autismo

Investigación
Un método para facilitar el lenguaje en niños no verbales con autismo
Recientemente fue publicado un articulo de investigación titulado “Auditory-Motor Mapping Training (AMMT), el cual habla precisamente de un nuevo sistema para promover el lenguaje verbal. Normalmente, la adquisición de lenguaje verbal en niños o niñas con autismo, es siempre un muy buen indicador de la progresión. El propósito de esta investigación ha sido validar la capacidad de un nuevo sistema para conseguir que el niño inicie el proceso verbal.

Alrededor del 25% de los niños con autismo no poseen lenguaje oral. Con ellos se usan sistemas de comunicación alternativa, sistemas basados en pictogramas, comunicadores digitales, agendas, lenguaje con signos, etc. Y ciertamente uno de los grandes deseos de las familias es que el niño o niña tenga algo de lenguaje oral. Y aunque la comunicación no siempre está ligada al lenguaje oral, la obtención del mismo representa un hito en la adquisición de otras habilidades del niño.
“Auditory-Motor Mapping Training” (AMMT) es el curioso nombre que tiene el procedimiento que ha sido desarrollado por el “Beth Israel Deaconess Medical Center” (BIDMC) y se basa en la capacidad y calidad auditiva que los niños con autismo tienen al oír música. Según la Doctora Catalina Wan -autora principal de este estudio e investigadora- a pesar de la gran cantidad de niños no verbales, no existen demasiados sistemas destinados a favorecer y ayudar el inicio del habla. El AMMT se basa en una combinación de entrenamiento motor y auditivo, de forma que aprovecha las capacidades inherentes a los niños con autismo para poder involucrar otras áreas de interés y a su vez activar determinadas zonas del cerebro relacionadas con este tema. Según Gottfried Schlaug -Director del Laboratorio de Música y Neuroimágen del BIDMC y profesor asociado de Neurología en la Escuela de Medicina de Harvard- el desarrollo de este sistema está ligado a un sistema usado previamente en pacientes que habían tenido accidentes cerebrovasculares con un resultado de afasia y perdida de las capacidades verbales. Este sistema previo se basaba en la terapia de entonación melódica que había dado muy buenos resultados.
Para iniciar el estudio se seleccionaron a seis niños no verbales con autismo y con edades comprendidas entre los 5 y 9 años. Cada niño recibió 5 sesiones semanales de AMNT durante ocho semanas, hasta llegar a 40 sesiones. Y tras estas sesiones los niños presentaron sus primeras capacidades verbales, siendo esto un paso crítico en el desarrollo futuro de los niños. Se destaca que el desarrollo del lenguaje está íntimamente ligado al desarrollo de la inteligencia (tal y como la conocemos), es por ello muy importante que el niño pueda adquirir la capacidad de la comprensión correcta del lenguaje para mejorar en otras áreas que están íntimamente relacionadas. En niños que han superado la temida barrera de la adquisición del habla, este sistema puede representar una pequeña revolución que ayude a seguir rompiendo viejas creencias.
El sistema se basa en la combinación de una entonación determinada acompañada por el sonido de un par de tambores, de esta forma se facilita el mapeo audio-motor. Esto es muy similar al sistema usado por los bebés para la creación de estadísticas y patrones de lenguaje. El terapeuta introduce las palabras o frases en forma de canción mientras toca los tambores de forma acompasada. Este acto se realiza de manera muy estructurada y repetitiva. Esta respuesta positiva está relacionada con el interés y calidad empática del niño con autismo hacia la música, y convierte la terapia en algo agradable para el niño. El binomio canto-percusión activa las regiones cerebrales involucradas en los aspectos visuales, auditivos, motores y representaciones mentales de tales acciones. Esta involucración afecta al lóbulo temporal, las regiones frontal, posterior y media, las cuales se presume son las relacionadas con las neuronas espejo. La zona frontoparietal está relacionada con la parte motora, que según la teoría de las neuronas espejo, se activa no solo cuando ejecutamos la acción, sino cuando la vemos u oímos.
Basados en esta compleja interrelación, el uso de la terapia AMMT se vincula con la percepción de los sonidos con articulación oral (Palabras o frases) y la acción motora en sí necesaria para la articulación. De esta forma se fortalecen las relaciones entre las funciones anatómicas propias del habla y la auditiva que conecta con las regiones motoras del cerebro, facilitando así las habilidades de comunicación.
Existen en la literatura científica casos documentados sobre niños que adquirieron lenguaje tras una intervención similar, pero estos casos no estaban suficientemente bien documentados, y no se sabía con certeza si esta adquisición de lenguaje verbal era debida a la evolución propia de los niños o estaba directamente involucrada con este tipo de intervención.
Los niños objeto del estudio habían sido valorados mediante la prueba “Childhood Autism Rating Scale” (CARS) y habían recibido todos ellos terapia de lenguaje durante al menos 18 meses sin resultado alguno en la adquisición de un lenguaje mínimo funcional. Todos los participantes del estudio mostraron mejoras significativas tras las 40 sesiones. Presentándose el mayor avance en las primeras 15 sesiones y manteniéndose los logros adquiridos dos meses después de la finalización del estudio.

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