Un libro recopila 300 dibujos inéditos de Warhol previos al pop

Desde la semana próxima, en un libro editado por el galerista Daniel Blau que se presentará en Dinamarca, y que los más acaudalados podrán comprar, los admiradores de la obra de Andy Warhol tendrán más material del célebre artista a su disposición: el volumen recopila casi 300 dibujos de la década del 50 encontrados en 2011 a los que ahora accederá el público. Son obras que anteceden a su era pop, de la que fue ícono, y que dan cuenta de su versatilidad.

Todo empezó cuando Blau le preguntó al encargado de la Fundación Andy Warhol en Nueva York si podría conseguirse algún trabajo desconocido del artista: no pudo creer cuando aparecieron dibujos inéditos que habían pasado más de veinte años guardados.

“Es como si hubieran tomado los juguetes que cuidábamos de chicos, los hubieran guardado mientras estábamos en la escuela y no hubiéramos vuelto a verlos hasta pasados muchos años”, dijo Blau.

Los trescientos dibujos de los años 50 son una revelación, y la semana próxima se los presentará por primera vez. Muestran otro costado de Warhol, un artista conocido sobre todo por las serigrafías pop, las latas de sopa y las Marilyn. Aquí, explicó Blau, vemos a un dibujante virtuoso y sensible más relacionado con el pintor y grabador Egon Schiele que con el arte pop.

Estos tesoros se publicarán en un nuevo libro editado por Blau que se presentará en el museo Louisiana de Dinamarca, en cuyas salas pueden verse hasta febrero casi 200 de esos dibujos. También se lo podrá comprar, lo que contribuirá a alimentar lo que parece una demanda insaciable de los trabajos de Warhol, quien atrae mucho dinero: en 2008, su pintura de dos metros y medio titulada “Ocho Elvis” se vendió en 100 millones de dólares, y en noviembre de 2012 su “Estatua de la Libertad” se vendió a 39 millones de dólares.

Sus dibujos tampoco son baratos. En las próximas grandes subastas de Londres, Sotheby’s ofrecerá uno de Alfred Hitchcock de 1983 con un precio estimado de entre 10.000 y 15.000 libras.

Si bien los “nuevos” dibujos pueden incorporar una nueva dimensión al mercado de Warhol, en términos artísticos también pueden construir una historia propia.

Algunas de las historias son más claras que otras. Por ejemplo, hay dibujos de un joven adicto que se inyecta y se relaciona con la tapa de un disco que Warhol ilustró en 1951, “The Nation’s Nightmare”, una investigación de CBS Radio sobre las drogas. Otro, esta vez de una niña recostada, se convirtió en la tapa de un disco del guitarrista de jazz Kenny Burrell, “Blue Lights”. Warhol también dibujó basándose en fotografías, como en el caso de una multitud que agita banderas al saludar al príncipe Felipe cuando éste visitó los Estados Unidos a mediados de los años 50.

Hay dibujos que pueden vincularse con sus trabajos posteriores: es el caso de un dibujo de 1958, “Rostro repetido ocho veces”, que refleja su obsesión por la réplica. Años después, “100 latas de sopa” y “Ocho Elvis” apelarían a este recurso.

Blau, que tiene galerías en Londres y Munich, está relacionado con la fundación desde hace mucho tiempo. Organizó su primera muestra de Warhol en 1995, ocho años después de la muerte del artista y en momentos en que era casi imposible encontrar compradores. El galerista señaló que existe una idea muy difundida de que la producción de Warhol fue enorme, que hay una cantidad casi inagotable de trabajos suyos, “pero ese no es el caso”. Cuando en 2002 apareció la primera parte del catálogo del artista se hizo evidente qué limitada es su obra.

En el libro que está por lanzarse, Blau escribe: “La oferta de pinturas disponibles ha ido declinando, y es previsible que se esté llegando al final.” Eso llevó a Blau a los dibujos, y en 1997 organizó una exposición llamada “Diagramas fisiológicos”. En 2004, presentó los dibujos de Warhol de los años 50 basados en la fotografía callejera de Edward Wallowitch, mientras que en 2008 montó una muestra de dibujos llamada “Estereo Tipos de Andy Warhol”.

En 2011 Blau contactó a Vincent Fremont, intermediario entre la Fundación Andy Warhol y los galeristas, y le preguntó si había algo más almacenado con lo que pudiera organizarse una muestra importante. Aparecieron entonces los dibujos, que habían quedado olvidados en el depósito desde 1990, y constituyeron toda una sorpresa, a la que ahora podrá acceder el público.

Copyright The Guardian 2013

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