Un desafío para entendidos

Igor Stravinski afirmaba que Vivaldi no había escrito muchas obras sino muchas veces la misma. Ese sarcasmo cobra sentido cuando se comprueba que no sólo es más o menos fácil confundir una obra de Vivaldi con otra sino que también es bastante sencillo reconocer su firma entre la de otros compositores barrocos.

Los entendidos aseguran que Vivaldi se copiaba a sí mismo antes que a cualquier otro compositor, también dicen que su estilo ya estaba afianzado en su opus n° 2, del año 1709.

¿Qué novedad podría traer entonces este hallazgo con el que los degustadores del historicismo se solazan? Probablemente ninguna muy remarcable para el gran público, aparte de la enorme diferencia que significa el cambio de registro del rol principal. Pero valorado con el oído de los entendidos, el descubrimiento podría iluminar una enorme cantidad de matices y gradaciones en el desarrollo del estilo de Vivaldi. Observar la evolución de un género desde las entrañas de un único compositor e intentar develar la trama de esta recurrencia temática es una tarea más que excitante para la lupa del especialista.

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