UN ANTEPASADO DE SIETE MILLONES DE AÑOS

El hallazgo de un cráneo de homínido en el desierto del Chad, África, de unos siete millones de años de antigüedad, ha desatado de nuevo la polémica sobre los antepasados del hombre.

El cráneo en cuestión ha aparecido casi completo y bien conservado y los investigadores responsables del descubrimiento, un equipo de la Universidad de Poitiers, en Francia, consideran que posiblemente pertenezca a un ser bípedo, un primate similar a un chimpancé con rasgos humanos, lo que le haría ser el fósil antepasado del hombre más antiguo hallado hasta el momento. (Ver sección Mosaico, Esfinge nº 27).

Pero no todos los paleontólogos están de acuerdo con esta afirmación. Para J. L. Arsuaga, codirector del yacimiento de la Sierra de Atapuerca, en Burgos, donde se encuentra el hallazgo considerado el más antiguo del continente europeo (ver Atapuerca, la búsqueda de nuestros orígenes, Esfinge nº 19), la cosa no está muy clara, ya que el descubrimiento del Chad no implica una revolución en la actual visión de la evolución humana. Según dice, habrá que encontrar un “argumento definitivo y concluyente” que asegure este hallazgo en relación con nuestra línea evolutiva.

Así las cosas, y en espera de que los expertos se pongan de acuerdo, nuestro colaborador Antonio Martínez nos ayuda a poner un poco de claridad en las familias conocidas, y comúnmente clasificadas, de los considerados antepasados humanos.

Algunos de los fósiles más importantes de los homínidos hasta el sapiens y su datación aproximada

ARDIPITHECUS RAMIDUS.

4,4 millones de años.

Vivió en Etiopía. Entre 1992 y 1994 un equipo dirigido por Tim White, Berrhane Asfaw y Gen Suwa hallan fósiles de 17 individuos, la mayoría de ellos son dientes pero se encuentra también un fragmento de la base de un cráneo y de una mandíbula, así como diversos fragmentos de brazo.

AUSTRALOPITHECUS ANAMENSIS.

En torno a 4 millones de años.

Bryan Patterson en 1965 encuentra un húmero. Peter Nzube halla en 1994 una mandíbula con todos sus dientes y, también en 1994, Kamoya Kimeu descubre una tibia que evidencia ya el bipedalismo de este homínido. Todos estos fósiles son excavados en Kanapoi, Kenya.

AUSTRALOPITHECUS AFARENSIS.

De 3 a 3,7 millones de años.

Donald Johanson en 1973 halla en Etiopía diversos fragmentos de ambas piernas y en 1974 junto con Tom Gray descubren en el mismo yacimiento el 40 % de un esqueleto que será conocido con el nombre de “Lucy”.

En 1975 el equipo de Johanson halla en Etiopía restos de, al menos, 13 individuos de diferentes edades y de grandes diferencias de tamaño.

En 1978 Paul Abell, en Laetoli, Tanzania, descubre las huellas fosilizadas de dos o tres homínidos. Datadas en torno a 3,7 millones de años, se adjudican al A. Afarensis simplemente porque no se conoce otro homínido de ese tiempo. Algunos autores (Tattersall, 1993) defienden que esas huellas son idénticas a las de un hombre moderno.

En 1991, Bill Kimbel y Yoel Rak descubren en Hadar, Etiopía, un cráneo casi completo de un varón adulto datado en 3 millones de años. Su tamaño es de 550 c.c.p.

KENYANTHROPUS PLATYOPS.

Entre 3,2 y 3,5 millones de años.

Es uno de los más importantes hallazgos de los últimos años. Descubierto por Justus Erus, miembro del equipo de Meave Leakey, en 1999. El fósil que da nombre a este nuevo homínido es un cráneo completo con una combinación de características inusuales. Diversos autores hacen notar su semejanza con el cráneo ER 1470 de H. Habilis datado 1,5 millones de años después.

AUSTRALOPITHECUS AFRICANUS.

Entre 2 y 3 millones de años.

El fósil que dio lugar a este homínido es conocido como el “Niño de Taung”. Fue descubierto por Raymond Dart en 1924 en Africa del Sur. Consiste en un fragmento de la parte interna del craneo y los huesos de cara y mandíbulas con los dientes.

Otros fósiles de Africanus son un cráneo muy bien conservado y una columna vertebral casi completa junto a una pelvis, un fragmento de fémur y alguna costilla. Descubiertos por Robert Broom en Sterkfontein, Sudáfrica.

AUSTRALOPITHECUS AETHIOPICUS.

En torno a 2,5 millones de años.

De este homínido se encontró en 1985, en Kenya, un cráneo completo llamado “El Cráneo Negro”, que es uno de tantos enigmas, dada la mezcla de rasgos muy primitivos (tamaño muy reducido, aprox. 410 c.c.p.) con otros muy avanzados.

AUSTRALOPITHECUS GARHI.

En torno a 2,5 millones de años.

En 1997 Johannes Haile-Selassie halla en Bouri, Etiopía, parte de un cráneo y una mandíbula superior con sus dientes.

AUSTRALOPITHECUS ROBUSTUS.

Entre 1,5 y 2 millones de años.

El primer fósil – fragmentos de un cráneo – lo descubrió en 1938 un joven en África del Sur. André Keyser, en 1994, halla un cráneo y una mandíbula de una hembra y otra mandíbula de un macho en la cueva de Drimolen en Sudáfrica.

AUSTRALOPITHECUS BOISEI.

1,4 a 1,8 millones de años.

El primer hallazgo de esta especie se produjo en Olduvai, Tanzania, por Mary Leakey. Fue un cráneo casi completo que arrojó una capacidad de 530 c.c.p.

Otros fósiles importantes que se adjudican a esta especie son un cráneo completo (510 c.c.p.) hallado por Richard Leakey en 1969 y otro más pequeño excavado por el mismo en 1970, ambos alrededor del Lago Turkana en Kenya; así como diversos fragmentos de un cráneo y una mandíbula descubiertos en 1993 en Etiopía por A. Amzaye.

HOMO HABILIS.

Entre 1,4 y 1,9 millones de años.

De los numerosos restos adjudicados, a veces con notables diferencias entre los especialistas, a esta especie descubierta por Leakey en los años 60 en la garganta de Olduvai, Tanzania, destacamos el cráneo más completo de esta especie, encontrado por Bernard Ngeneo en 1972 en Kenya, con una capacidad de 750 c.c.p. Es el famoso fósil KNM-ER 1470 que generó importantes debates en torno a su edad – se le adjudicó en un principio 3 millones de años – y clasificación por la sorprendente modernidad de algunos aspectos.

HOMO ERECTUS.

Entre 800.000 años y 1,7 millones de años.

Desde los primeros hallazgos realizados por Eugenio Dubois en Indonesia en 1.891, esta especie, también llamada “Pithecanthropus”, “Hombre de Java” u “Hombre de Pekín”, ha dejado su impronta fósil en lugares tan lejanos entre sí como Indonesia, China y Africa.

De los numerosos fósiles de Erectus destacan el cráneo casi completo de 1.000 c.c.p. hallado por Sastro Hamidjojo Sartono en 1969 en Java, que fue datado en 800.000 años pero que recientemente se le adjudica una antigüedad de hasta 1,7 millones de años, con lo que las hipótesis respecto a la fecha de emigración del Erectus desde África deben ser revisadas.

El otro hallazgo que destacamos es el llamado “Muchacho de Turkana”, descubierto por Kamoya Kimeu en 1984 cerca del Lago Turkana en Kenya. Consiste en un esqueleto casi completo de un joven de 11 o 12 años fechado en 1,6 millones de años. La característica más importante es la similitud del esqueleto con el hombre moderno, no sólo en la forma sino también en las dimensiones. El muchacho de Turkana hubiese llegado de adulto a los 185 cm. de altura.

HOMO ANTECESSOR.

780.000 años.

Descubierto en Atapuerca, Burgos, España, en 1996. Debe su nombre a que es considerado por sus descubridores como el posible antecesor común de Neanderthal y hombre moderno. El fósil es una cara parcial de un joven de entre 10 y 11 años.

HOMO SAPIENS ARCAICO.

Entre 700.000 y 125.000 años.

También llamado “Homo Heidelbergensis”, “Homo Rhodesiensis”, etc. refiriéndose al lugar donde se hallaron fósiles del mismo.

Los cráneos rescatados muestran rasgos de Erectus, neanderthal y sapiens juntos; con una capacidad de entre 1.280 y 1125 c.c.p.

Destacan los fósiles de la Sima de los Huesos, en Atapuerca, España, descubiertos en 1992-1993 por un equipo dirigido por Emiliano Aguirre y que, datados en torno a los 300.000 años, nos ofrecen los restos más completos en el registro fósil del hombre pre-moderno.

HOMO SAPIENS NEANDERTHALENSIS.

Entre 200.000 y 28.000 años.

Entre los numerosos fósiles hallados tras el primer cráneo encontrado en Gibraltar en 1848 o los restos aparecidos en el Valle de Neanderthal, Alemania, en 1856 y que dieron su nombre a la nueva especie, mencionaremos los 9 esqueletos descubiertos por Ralph Solecki en la cueva de Shanidar, Irak, datados entre 70.000 y 40.000 años; y el esqueleto descubierto por Francois Leveque en Sant-Cesaire, Francia, que arroja una edad de 35.000 años.

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