Tratamiento de alergia a la leche con desensibilización oral

La inmunoterapia oral (ITO) para el tratamiento de la alergia a la leche de vaca (ALV), representa una realidad emergente que expande la posibilidad de un tratamiento activo con la meta de mejorar la calidad de vida para los niños y sus familias, dice una revisión, de estudios, nueva.

Investigadores en la Universidad de Messina (Italia) encontraron que la ITO, usando leche de vaca, puede producir un estado de desensibilización logrado eventualmente por aproximadamente 36%-92% de los niños tratados con inmunoterapia con inmunoglobulina E específica; no se conoce la tasa de tolerancia permanente, pero la duración más larga de la desensibilización puede lograr la tolerancia permanente. La mayoría de los estudios han mostrado que el pronóstico para el desarrollo de tolerancia a la leche de vaca es bueno, ya que la mayoría de los niños ya no son alérgicos a los 3 años: reportes recientes indican, sin embargo, que los niños pueden requerir más tiempo para llegar a una edad en la que ya no son alérgicos a la leche y algunos solo desarrollan esa tolerancia durante su adolescencia.

La posibilidad de eventos adversos o reacciones durante la ITO, es bastante alta y la severidad de las reacciones son mayores en los días iniciales y menores en los días siguientes a la desensibilización, cuando se logran, para algunos pacientes, ingestas de altas dosis de leche de vaca. Se han reportado efectos colaterales sistémicos severos, con cronogramas acelerados o regímenes semanales de aumento de dosificación. Las reacciones leves como el dolor abdominal, el prurito laríngeo, los ojos arenosos, los ojos acuosos, el eritema transitorio y los estornudos, usualmente no requieren detener la desensibilización. Sin embargo, cuando la rinitis, la disnea, el asma, la urticaria generalizada y la hipotensión ocurren como un síntoma único, o en combinación, la ITO debe se pospuesta o detenida.

Los investigadores encontraron, sin embargo, que las reacciones podían ser bien controladas con antihistamínicos, esteroides o epinefrina. Puesto que la desensibilización coloca a los pacientes en riesgo de reacciones sistémicas, no es apropiado implementar la ITO en la práctica clínica, en este momento. Los investigadores sugieren, por lo tanto, que la ITO sea realizada con propósitos de investigación o como una terapia avant-garde y moderna para la alergia a los alimentos, mediada por la IgE, en centros pediátricos especializados. La revisión fue publicada en la edición de diciembre 2011, de la revista Current Opinion in Allergy and Clinical Immunology.

“Antes de que se pueda usar este tratamiento en la práctica clínica, se necesitan estudios adicionales”, concluyeron el autor principal, Giovanni Pajno, MD, y colegas del departamento de pediatría. “Actualmente muchos problemas siguen sin ser resueltos: severidad y tipo de alergia a los alimentos que responde a una inmunoterapia especifica, grado de protección, ‘cronogramas compartidos’ de desensibilización en los sitios de investigación y la relación riesgo-a-beneficio, bien establecida”.

Las alergias a los alimentos representan una frontera en la cual la aplicación de una inmunoterapia específica puede demostrar que es más fructífera cuando se añaden las opciones terapéuticas actuales. La ITO, la inmunoterapia epicutánea (EPIT) y la inmunoterapia epicutánea sublingual (SLIT), han sido estudiadas para el tratamiento de la ALV, aunque los reportes sobre la ITO, hasta el momento, han sido los más extensos. Por el otro lado, muchos niños con ALV desarrollan tolerancia espontáneamente, por lo que esperar, por lo menos, hasta los tres años, antes de comenzar la ITO, parece razonable.

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