TORA DESDE EL SEMINARIO Parashat Behalotjá

TORA DESDE EL SEMINARIO
Parashat Behalotjá
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Parashat HaShavua
“Lo Tov Ehiot Adam Levadó” (Bereshit 2:18)
“No es bueno que el hombre esté solo” (Génesis 2:18)
altEsta semana leemos Parashat Behaalotja, Moshé desde hace ya mucho viene cargando con toda la responsabilidad de guiar al pueblo él solo y comienza a sentir que se queda sin fuerzas para seguir adelante con la tarea. Como resultado D’s le ordena reunir la primer junta de 70 ancianos para que lo ayuden en las responsabilidades. D’s le enseña a Moshé la importancia de no estar solo.

Esto me recuerda el siguiente cuento.

Un hombre que regularmente asistía a las reuniones de amigos, un día deja de hacerlo. Finalmente, un amigo decide visitarlo.

El hombre estaba sentado delante de la chimenea donde ardía el fuego. Los dos hombres únicamente contemplaban la danza de las llamas sin mediar palabra.

Al cabo de algunos minutos el amigo se acercó al fuego, examinó las brasas, seleccionó una de ellas, y la empujó hacia un lado. Al poco rato, la llama de la brasa solitaria comenzó a desvanecerse hasta apagarse. Lo que antes era una fiesta de calor y luz, ahora no pasaba de ser más que un pedazo de carbón negro, solitario y sin vida.

Antes de despedirse, y sin haber intercambiado palabras desde su llegada, el amigo acercó nuevamente el pedazo de carbón al fuego que casi inmediatamente se volvió a encender, alimentado por la luz y el calor de los carbones ardientes en torno de él.

Cuando alcanzó la puerta para partir, su anfitrión le dijo:
– Gracias por tu visita y por el bellísimo sermón. Regresaré al grupo de amigos que tan bien me hace.

En una sociedad que parece darle más importancia a lo individual que a lo colectivo, esta parashá nos recuerda la importancia de trabajar en conjunto, de compartir responsabilidades y hacernos cargo de las mismas.

Cada uno de nosotros es una parte importante de nuestra comunidad. Cuando uno de nosotros no viene notamos la ausencia y queremos saber si todo está bien.

Cuando nos ausentamos se nota, porque hacemos falta, algo de la comunidad está incompleto.

Que Parshat Behaaloteja nos ayude a entender la importancia de ser parte de este conjunto y que podamos comprender que ser parte significa estar y participar.

Diego Vovchuk
Estudiante del Instituto de formación rabínica Abraham J. Heschel

Enseñanzas de A. J. Heschel
   ¿Cómo buscar a Dios?…La literatura judía abunda en indicaciones que denotan la percepción de nuestros problemas, pero rara vez esa percepción aparece verbalizada. Por lo general el judío del pasado era muy cauto para manifestar su preocupación y su experiencia religiosa personal, lo que muchas veces llevó a confundir reticencia con apatía espiritual. La verdad es que hubo pocos talmudistas destacados que no se sintieron conmovidos, por ejemplo, por los afanes y meditaciones del Zohar. Bajo la calma superficie del credo y la ley, las almas estaban activas. Nuestra tarea consiste, pues, en penetrar bajo la tranquilidad del credo y la tradición para lograr oír los ecos de la lucha y recuperar las intuiciones vivas.
      (Dios en busca del hombre, pág. 40. Ediciones Seminario Rabínico Latinoamericano). 

Pitgam HaShavua
Cada semana los alumnos del Instituto de Formación Rabínica A. J. Heschel compartirán una perla, una pequeña enseñanza o frase de la sabiduría judía en un video de dos minutos. Esta semana comparte algo de su Tora, Abigail Urman:
«לא עליך המלאכה לגמור ולא אתה בן חורין ליבטל ממנה»
«Lo Aleja Hamelaja Ligmor VeLo Ata ben Jorin Leibatel Mimena»
«No estás obligado a concluir la tarea pero tampoco eres libre para eludirla» 
(Pirkei Abot 2:16)

Haga click en la imágen para ver el vídeo: 
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El rincón de la Halajá
      Uno está obligado a recitar por lo menos 100 bendiciones todos los días (Shulján Aruj, Oraj Jaim 47:3)

altEn el contexto de las bendiciones (brajot) matinales y sus reglamentaciones Iosef Caro, autor del Shulján Aruj, inserta un axioma de la tradición rabínica: debemos recitar por lo menos 100 bendiciones todos los días. Cada día, entre las bendiciones que hacemos durante las plegarias, cuando vamos al baño o cuando comemos debemos haber realizado por lo menos 100 brajot. El número 100 puede parecernos difícil de alcanzar, sin embargo por la estructura de las plegarias diarias (Shajarit, Minja y Arvit) y las bendiciones sobre la comida (por lo menos 3 veces al día) ya contabilizamos fácilmente las 100 bendiciones que debemos hacer.

La Mishná Brurá, cuando comenta este pasaje, dice que debemos realizar 100 bendiciones diarias ya que así lo dictaminó el rey David. David contempló que 100 judíos morían diariamente y que en su nombre cada uno debía elevar una bendición. Sin embargo nosotros podemos pensar que este número, cargado de simbolismo por cierto, puede hacer referencia a que en 100 instantes de nuestra vorágine cotidiana debemos detenernos unos segundos y tomar conciencia de la presencia de Dios en el mundo y en nuestras vidas. 

    El artículo de Majshavot
  Cada semana compartiremos con ustedes un artículo de Majshavot, la revista académica del Seminario Rabínico, para invitarlos así a la reflexión, al estudio y al debate.
Esta semana presentamos la primera prédica del Rab. Marshall T. Meyer en ocasión de la primera ordenación rabínica en el Seminario Rabínico Latinoamericano en 1972.

Con hermosas metáforas y con una prosa excelsa el rabino Meyer se pone en el lugar de las preguntas y pensamientos que le atraviesan a un rabino a punto de recibir su ordenación.

Haga click aquí para descargar el artículo:


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Junio 2014 – Sivan 5774
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En esta edición:
Parashat HaShavua
Enseñanzas de A. J. Heschel
Pitgam HaShavua
El rincón de la Halajá
El artículo de Majshavot
 
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SEMINARIO RABINICO LATINOAMERICANO MARSHALL T. MEYER 
Jose Hernandez 1750, C1426EOD Buenos Aires, Argentina
Teléfono 4783-2009/ Fax 4781-4056 
www.seminariorabinico.org.ar

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