TARDECITA CONTEMPLATIVA

Hola, todos y cada uno

Una vez mas, como siempre, debo pedir disculpas por enviar un «generico», pero, una vez mas – como siempre – si lo estas recibiendo es porque estas en mi corazon…

La tarde esta linda, tibia pero no sofocante, apta para unos buenos tererés bajo la media sombra, entre las plantas de la terraza; y dentro de un rato – ¿porque no? – cuando baje el sol, una buena pipa, caminando por el atardecer del barrio…

Mirando el cielo, con algunas pequeñas nubes aisladas (parece el pronostico del tiempo, no?) y los pajaros vecinos revoloteando por ahi, por un moemnto tuve la impresion de que las cosas de la vida (sucesos, circunstancias, mundo interno y externo, etc) son, muchas veces, como las nubes que – si las miramos por un rato largo – mutan de una forma a otra, rapidamente…

Como repite el I Ching, lo unico inmutable es la mutacion (Heraclito conocia eso y lo expresaba con la figura simbolica del rio fluyente) y, en ese contexto, llegamos imperceptiblemente a ver con claridad que «lo que parece no es y lo que es no parece»: nos fascinamos facilmente y de ese modo, el multicolor despliegue de Maya nos hipnotiza, haciendonos creer que lo que vemos (que obviamente, es real, en el sentido de que «existe») constituye, no obstante, «toda» la realidad…

Y entonces me vino a la mente un cuento tradicional, que me ha parecio interesante compartir con ustedes, mis compañeros de viaje…

Porque la mutabilidad de lo existente, a la que aluden el I Ching y Heraclito, corresponde al ambito bello y variable de la multiplicidad… No obstante, bajo ese manto multicolor y caleidoscopico, alienta el ambito bello e invariable de la Unidad…

Una imagen puede ayudarnos a visualizar esto: si cada ente existente en el ambito de la multiplicidad fuese un aljibe, la napa que nutre a todos por igual (la misma agua en el seno de los diferentes pozos), representaria el ambito invisible pero imprescindible de la Unidad…

Una vez más, lo que «es» no «parece» y lo que «parece» no «es»…

La mirada contemplativa del mundo circumdante nos permite ver, a la vez, ambos ambitos, complementarios, sin quitar belleza a ninguno de ellos, y aportandonos una serena alegria, sintiendonos como una gota en el mar: pequeña gota de agua y, a la vez, mar…

Bueno, perdon por el plomazo, ya termino, jejeje…

Adjunto el cuento y dos temas para acompañar su lectura, si lo desean (Greensleaves y el Canon en Re de Pachelbel, en dos versiones que, al menos a mi, me agradan bastante); ojala a ustedes tambien les agraden y los disfruten…

Espero que anden bien y que la vida lleve siempre el rumbo de vuestra felicidad

Un gran abrazo fraterno para todos y cada uno de ustedes

Con afecto

JOSE ANTONIO VILLAVERDE

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