Soledad

Soledad significa estar solo sin acompañamiento de una persona u otra cosa, puede tener origen en diferentes causas, como la propia elección del individuo, una enfermedad contagiosa o hábitos socialmente distraídos. Puede también buscarse por privacidad.1 Por otra parte, la soledad durante períodos más largos suele ser vista como desagradable, causando aislamiento y reclusión, resultado de una incapacidad de establecer relaciones con los demás. Si bien para muchos suele ser causa de depresión, para alguna gente la soledad no es algo deprimente.2 3Por ejemplo, los monjes la ven como una forma de iluminación espiritual. También abundan los filósofos que, además de recomendar llevar una vida tranquila y solitaria, ven la soledad como una forma de alcanzar la excelencia. Ejemplo de ello es que Arthur Schopenhauer, un filósofo alemán que fue admirado por Jorge Luis Borges, sostenía que «la soledad es la suerte de todos los espíritus excelentes.»4 También hay psicólogos y psiquiatras que, recomiendan aprovechar y disfrutar de los ratos de soledad. Ello, porque la soledad «nos permite descubrirnos y darnos cuenta de quiénes somos y qué queremos.»5

Dicho eso, debe hacerse una distinción entre la soledad física y mental. Un individuo puede buscar soledad física para eliminar distracciones y concentrarse o meditar más fácilmente.6 Aun así, no es el fin en sí mismo, y una vez se alcanza suficiente capacidad para ignorar las distracciones, la gente se vuelve menos sensible a las mismas y puede mantener la concentración. Alguna gente muy entrenada (p.e. los monjes budistas) pueden alcanzar altos niveles de concentración a pesar de las circunstancias externas. Dicha gente no desea interacción con el mundo físico: su atención es su mundo, al menos ostensiblemente.

Los síntomas de soledad impuesta frecuentemente incluyen ansiedad, alucinaciones, o incluso distorsiones de la percepción y el tiempo. Los jóvenes suelen adaptarse mejor a la soledad que las personas mayores. Estudios en este campo han sido realizados en la Universidad de McGill en Montreal, Canadá.[cita requerida]

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