Sobre el canto del quetzal en las escaleras de las pirámides mayas

Leyendo hoy  me he encontrado a mí mismo escribiendo un elaborado comentario que al final me ha parecido material suficientemente interesante para una pequeña entrada en el blog, que lo tengo raquítico al pobre y a mis pocos y apreciados lectores desatendidos y dispersados.

El artículo trata sobre un interesante fenómeno acústico en las pirámides mayas. Al dar una palmada frente a ellas, debido a los escalones, devuelven un eco distorsionado que recuerda al canto del quetzal, un ave importante en la mitología de este pueblo. Este hecho es cierto. De allí copio este vídeo en el que se puede escuchar el curioso eco (y alguna afirmación precipitada).

. A mí el sonido se me parece más al que hacen las pelotas de tenis al recibir un buen raquetazo, por ejemplo, pero sigamos. En el artículo de Amazings se cita un análisis científico, alojado en la página de la Acoustical Society of America, que es a lo que yo quiero llegar. En este estudioproporcionan este espectrograma de un eco y un canto, que en Amazings reproducen, en el que les vemos un parecido asombroso. Son idénticos excepto por la línea de la palmada (handclap) en el de la izquierda.

En la página también proporcionan varias muestras de ambos sonidos, por lo que es sencillo hacer uno sus propios análisis. Sacando el espectrograma de la muestra de ambos sonidos no sale un gráfico tan bonito como el superior, las frecuencias no son tan parecidas, lo que además confirma la impresión con el simple oído. El canto del ave no tiene las tres bandas que vemos en el eco, que parecen armónicos, y tiene una característica clara: una subida de frecuencia al terminar que hace del registro una curva.

Incluso si buscamos a propósito las muestras que den un espectrograma más parecido (lo que no es nada científico) usando el otro archivo que se ofrece, el del ave en la selva que recomienda el autor, y escogemos solo alguno de los cantos en los que se registran también tres bandas, vemos igualmente claras diferencias. Esta es mi comparación buscando los ejemplos con el mayor parecido posible, usando datos de ambas muestras de audio.

En este espectrograma vemos que encajan muy bien las dos bandas superiores, en torno a los 1500 y 2500 Hz. (cada raya de la rejilla señala 1000); pero de nuevo percibimos que el canto real describe una curva que indica que sube de frecuencia al final, mientras el eco solo desciende.

La verdad es que, sin conocer de nada al autor de la página, David Lubman, ni su reputación, tengo serias dudas acerca del espectrograma publicado y creo que ambos gráficos son de un eco. No veo las características del canto del pájaro en ninguno de los dos registros. Es más, creo que el espectrograma publicado en esa página es exactamente el mismo eco repetido, pero cambiando ligeramente las opciones de representación de los decibelios. O sea, una falsificación. Una animación de ambos superpuestos lo demuestra.
 Y no lo entiendo, porque, viendo los espectrogramas que he puesto, creo que todos coincidiremos en que el parecido ya es digno de interés aunque solo sea como curiosidad. No había necesidad de falsear los datos para buscar lo asombroso y estropearlo todo. Qué manía de intentar atribuir a civilizaciones antiguas conocimientos fuera de su tiempo, como si no fueran suficientemente grandiosas por sí mismas.

     Así que, antes de que se te salten los ojos de la órbitas y te preguntes «¿Cómo pudieron los mayas disponer de la tecnología para poder reproducir fielmente el canto del quetzal?» y acabar metiendo a los extraterrestres con calzador… Sí, al eco podemos encontrarle un aire al canto del quetzal, pero es únicamente una pareidolia del sentido del oído, como muchas psicofonías que son simples ruidos que se interpretan como voces, o esos mensajes satánicos que se oyen en canciones escuchadas al revés. Los espectrogramas reales muestran que el sonido no es igual y que su parecido es una interpretación subjetiva.

Yo me inclino por que el eco no es algo deliberado sino un efecto inesperado de la construcción (y muy curioso, habrá que probar en otras construcciones con escaleras). Es una preciosa historia, seguramente la más bonita que he visto de este estilo; pero solo es eso.

     Os dejo con un documental del Canal Historia (qué raro magufadas en este canal) donde sale el tal David Lubman mostrando su prueba falsificada otra vez.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *