Snapchat, el valor perdurable de lo fugaz

HONGOS

Lo efímero ahora tiene valor, al menos para los usuarios de los teléfonos celulares.

Más de 60 millones de fotos o mensajes son enviados a diario mediante una app llamada Snapchat y entonces, luego de ser vistas durante unos cuantos segundos, se esfuman. Ese acto de desaparición ha convertido a la diminuta nueva compañía en un éxito tecnológico, al reunir a millones de usuarios y el respaldo de algunos de los nombres más respetados en Silicon Valley, pese a que no genera ganancias.

Ya que las imágenes enviadas a través de la aplicación se autodestruyen segundos después de ser abiertas, Snapchat está en proceso de ser acogida como un antídoto para un mundo en el que casi todo sentimiento, celebración y ocasión es capturado para ser compartido, registrado, marcado como «me gusta», comentado, guardado, buscado y vendido.

Para la gente que no quiere preocuparse porque fotos poco favorecedoras o actualizaciones de estatus vergonzosas les quiten el sueño en el futuro, el atractivo de la app parece obvio.

Algunos sondeos indican que muchos jóvenes se empiezan a hartar de los perfiles pulidos y las ofertas publicitarias de Facebook.

Además, los usuarios jóvenes de Facebook se están volviendo agudamente conscientes de la permanencia del contenido que se comparte en Internet. Al tiempo que cambian las percepciones de los medios sociales, otras compañías nuevas, entre ellas Wickr, Vidburn y Poke, del mismo Facebook, acaban de lanzar productos de mensajes y videos que se autodestruyen tras un período determinado de tiempo.

«Se volvió claro lo terribles que son los medios sociales», declaró Evan Spiegel, de 22 años, uno de los fundadores de Snapchat. «Existe un valor real en compartir momentos que no viven para siempre».

El servicio de Snapchat, que se inició hace dos años y consistentemente suma usuarios, ha sido pintado como una manera popular para que la gente, en especial los adolescentes, envíen imágenes atrevidas. Pero Spiegel y el otro cofundador de la compañía, Bobby Murphy, de 24 años, afirman que Snapchat no sólo cobra impulso gracias al intercambio de fotos subidas de tono.

«No puedes desarrollar un negocio a partir del sexting», dijo Spiegel, en referencia al envío de fotos atrevidas vía mensajes de texto.

«Esto tiene que ver con mucho más que eso».

Scott D. Cook, fundador de Intuit y destacado emprendedor e inversionista, se ha convertido en un mentor para los fundadores de Snapchat, y la compañía acaba de recaudar 13,5 millones de dólares en capital de riesgo, encabezado por Benchmark Capital, que valora la compañía en entre 60 millones y 70 millones de dólares, aún sin un flujo de ingresos establecido.

Facebook ha tomado nota del deseo de impermanencia, particularmente ya que Snapchat, de acuerdo con estadísticas de Nielsen, atrajo 3,4 millones de usuarios en diciembre de 2012, más del doble que el mes anterior. Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Facebook, se reunió con la compañía ese mes, revelaron los fundadores de Snapchat. Poco después, Facebook inició una app similar llamada Poke.

Por lo menos, sirvió para respaldar la idea de que lo fugaz podría tener un valor perdurable.

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