Sistema D’Hondt

El sistema D’Hondt es una fórmula electoral, creada por Victor d’Hondt, que permite obtener el número de cargos electos (por ejemplo, el número de escaños) asignados a las candidaturas, en proporción de los votos conseguidos. Aunque sobre todo es conocido en el ámbito de la política, este sistema puede servir para cualquier tipo de distribución proporcional.

De los métodos comúnmente utilizados para la conversión proporcional de votos en escaños, el método d’Hondt, siendo bastante proporcional, tiende a favorecer un poco más que otros a los grandes partidos.[1]

El sistema D’Hondt es normalmente acusado de ser el principal culpable de favorecer a los partidos mayoritarios, sin embargo hay dos circunstancias que favorecen muchísimo más a dichos partidos: las circunscripciones pequeñas y el porcentaje mínimo para que puedas optar a tener representación.[2]

Se utiliza en los siguientes países europeos: Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, España, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda del Norte (en el Reino Unido), los Países Bajos, Polonia, Portugal, la República Checa y Suiza. En América, se utiliza asimismo en los siguientes países: Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela. También en Israel, Japón y Turquía. Algunos sistemas similares alternativos son el método Sainte-Laguë (ordinario y modificado) o el método danés.[cita requerida]El sistema D’Hondt es una fórmula electoral, creada por Victor d’Hondt, que permite obtener el número de cargos electos (por ejemplo, el número de escaños) asignados a las candidaturas, en proporción de los votos conseguidos. Aunque sobre todo es conocido en el ámbito de la política, este sistema puede servir para cualquier tipo de distribución proporcional.

De los métodos comúnmente utilizados para la conversión proporcional de votos en escaños, el método d’Hondt, siendo bastante proporcional, tiende a favorecer un poco más que otros a los grandes partidos.[1]

El sistema D’Hondt es normalmente acusado de ser el principal culpable de favorecer a los partidos mayoritarios, sin embargo hay dos circunstancias que favorecen muchísimo más a dichos partidos: las circunscripciones pequeñas y el porcentaje mínimo para que puedas optar a tener representación.[2]

requerida]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *