SÍNDROME DE HUTCHINSON-GOLFORD

La progeria se trata de una enfermedad de la infancia extremadamente rara y de carácter genético. Está caracterizada por un dramático envejecimiento prematuro. El nombre del síndrome deriva de la palabra griega geras, que significa vejez. La forma más severa de esta enfermedad es la llamada síndrome de Hutchinson-Golford. Esta enfermedad está caracterizada por una aceleración en el proceso natural de envejecimiento, que se produce en individuos a edades tempranas de la vida, entre 5 y 10 veces más rápido de lo habitual, por lo que estos pacientes se ven afectados desde la infancia. Son niños sin retraso mental, con baja altura. La esperanza de vida de estos pacientes es corta, nunca supera los 30 años, con un promedio entre los 14 a 15 años. Su muerte ocurre generalmente en la adolescencia, la mayoría de las veces por enfermedades cardiovasculares. Se estima que afecta a uno de cada 8 millones de recién nacidos.
La progeria se produce por mutaciones en la lamina A/C las cuales generan una laminación alternativa que lleva a la producción de una proteína inmadura similar a la prelamina A. Las células presentan un núcleo con alteraciones estructurales así como defectos en la organización de la heterocromatina. Molecularmente presentan un defecto en el mecanismo de reparación del DNA como consecuencia de la rotura de la doble hélice.

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMEDAD
Entre las principales características están: baja estatura, piel seca y arrugada, calvicie prematura, canas en la infancia, cráneo de gran tamaño, ojos prominente, venas craneales sobresalientes, ausencia de cejas y pestañas, nariz grande y con forma de pico, mentón retraído, problemas cardíacos, pecho angostoso, con costillas marcadas, estrechamiento de las arterias coronarias, extremidades finas y esqueléticas, articulaciones grandes y rígidas, manchas en la piel semejantes a las de la vejez por mal metabolismo de la melanina, presencia de enfermedades degenerativas como la artritis, propias de la vejez y muerte natural hacia los 20 años.

CAUSAS E INCIDENCIA
Actualmente se desconocen con exactitud las causas que aceleran el proceso de envejecimiento, aunque hay estudios que parecen indicar que esta enfermedad podría ser causada por un gen mutante autosómico dominante que haría inestable al núcleo de las células del organismo acelerando el proceso de muerte celular. Lamin A es el nombre del gen identificado como el causante de algunos tipos de progeria. La función del producto de este gen es desconocida, pero se piensa que estaría involucrado en la supresión del fenotipo de envejecimiento. Al encontrarse alterado, este gen no cumpliría bien su función supresora, fallando en último caso el proceso de frenado del envejecimiento. La progeria sería en este caso una enfermedad genética, lo que no significa que tenga que ser necesariamente una enfermedad hereditaria. La mayoría de los casos se producen por mutaciones esporádicas que se producen en el gen del individuo afectado, y no transmitidas por sus progenitores.
No se ha evidenciado la preferencia de esta enfermedad por ningún sexo en particular, pero se han comunicado muchos más pacientes de raza blanca (97% de los pacientes afectados).

 

SÍNTOMAS
La progeria ha llegado a ser una enfermedad de conocimiento público, debido a que sus síntomas, que incluyen adelgazamiento y manchas de la piel, reabsorción de la masa ósea, pérdida de cabello y arteriosclerosis, se asemejan bastante al envejecimiento humano normal. La progeria produce un rápido envejecimiento de los niños, comenzando con una deficiencia en el crecimiento durante el primer año de vida que tiene como resultado cuerpos desproporcionadamente pequeños en relación con el tamaño de sus cabezas. Los niños son delgados y presentan calvicie, cara alargada y arrugada y piel de apariencia envejecida. Los niños con progeria desarrollan aterosclerosis temprana. La esperanza de vida para estos niños, si bien es muy variable, nunca supera los 30 años. La piel es delgada y con escaso tejido celular subcutáneo, las uñas son quebradizas, curvadas, amarillentas e incluso pueden faltar en algunos dedos. La muerte prematura se produce por arteriosclerosis o enfermedad cerebro-vascular y falta de medro.
Los síntomas más característicos son: baja estatura, piel arrugada, calvicie prematura, ojos saltones y nariz en forma de pico, pecho estrecho, huesos deformes, enfermedades degenerativas propias de la vejez, abdomen abultasdo, deficiencia en el crecimiento durante el primer año de vida, cara alargada y arrugada, pérdida de pestañas y cejas, cabeza grande para el tamaño de la cara, mandíbula pequeña, piel seca, descamativa y delgada, rango de movimiento limitado, retardo en la formación o ausencia de los dientes.

PREVENCIÓN

No existe forma de prevención conocida para esta enfermedad.

DIAGNÓSTICO
El diagnóstico de la progeria es fundamentalmente clínico y se plantea en niños que presentan los signos iniciales de enfermedad entre el primer y segundo año de vida y que manifiestan todos los criterios mayores.
No existe en la actualidad ningún examen concluyente que certifique el diagnóstico de progeria. No obstante el hallazgo más constante en estos pacientes ha sido el aumento en la excreción de ácido hialurónico en la orina, evento que no se ha podido relacionar con trastornos endocrinos ni evento dismetabólico alguno.
Por otro lado, si bien no son diagnósticos, existen ciertos signos radiológicos e histopatológicos que se han descrito en la progeria.
Entre las alteraciones radiológicas se encuentran las siguientes: en cara y cráneo fontanelas permeables, huesos wormianos con fracturas, hipoplasia malar y mandibular, con dientes apiñados; en el tórax hipoplasia clavicular, costillas ahusadas; en los huesos largos identaciones, corticales delgadas, metáfisis anchas, coxa valga, coxa plana, genu valgum; en las falanges acro-osteolisis progresiva de las falanges distales; y otros signos como osteoporosis, escoliosis, cuerpos vertebrales en forma de boca de pescado, luxación de cadera, falta de unión de fracturas y pérdida de tejidos blandos.


1- Rayos X de tórax (vista anteroposterior). Osteólisis total de ambas clavículas y de las primeras costillas. Osteólisis parcial de las segundas y terceras costillas.

2- Rayos X de columna lumbosacra (vista lateral). Persistencia de la escotadura en cara anterior de las vértebras dorsales (vértebras en fishmouth). Espondilolistesis de la quinta vértebra lumbar sobre la primera sacra.

3- Rayos X de ambos pies (vista anteroposterior). Osteólisis parcial de falanges distales de ambos pies.

4- Rayos X de pelvis ósea (vista anteroposterior). Coxa valga bilateral.

Las características histopatológicasincluyen alteraciones de la piel como áreas de piel normal que alterna con zonas de esclerodermia, en las cuales la epidermis presenta un aumento de melanina de la capa basal, la dermis es delgada y presenta zonas de desorganización de fibras colágenas y áreas de hialinización. A nivel del tejido subcutáneo se evidencia pérdida de tejido graso. En el hueso hay múltiples anomalías, tipo: osteolisis, osteoporosis, displasia esquelética, necrosis avascular de la cabeza femoral, luxación de cadera y fracturas sin resolución.
nivel cardiovascular se encuentran placas ateromatosas, las cuales están presentes en todos los vasos, pero son más prominentes en las arterias coronarias, la aorta y las mesentéricas. Otro hallazgo son las calcificaciones de las válvulas aórtica y mitral, así como signos de fibrosis, isquemia e infarto del miocardio.
Los hallazgos histopatológicos en el riñón son cariomegalia de células glomerulares con hiperplasia del aparato yuxtaglomerular. En las glándulas endocrinas se ha detectado atrofia de tiroides y detención de la espermatogénesis en algunos pacientes.
Algunos autores han referido además la presencia de acumulación de un pigmento, la lipofuscina en diferentes tejidos, con distribución similar a la encontrada en pacientes con envejecimiento normal; sin embargo, estos hallazgos no han sido uniformes dentro de los casos descritos posteriormente.

ENFERMEDADES QUE SE PUEDEN DESARROLLAR COMO CONSECUENCIA
Debido a que la progeria induce envejecimiento precoz, el organismo de los afectados suele desarrollar las siguientes enfermedades: aterosclerosis, arteriosclerosis, artritis, artrosis, diabetes, embolias, osteoporosis, hipertensión, hipercolesterolemia.

TRATAMIENTO
Como se desconocen con exactitud las causas que desencadenan la aceleración de la velocidad de envejecimiento y muerte celular, no existe en la actualidad un tratamiento específico capaz de revertir dicha aceleración. Es aconsejable tratar individualmente cada síntoma o complicación que vaya surgiendo con el proceso natural de la enfermedad; intentando limitar al máximo posible su influencia en la vida de los pacientes.
Según los investigadores que hallaron la mutación genética responsable del cuadro, este descubrimiento ofrece la clave para hallar en un futuro la curación, como así también conocer aún más el proceso de envejecimiento normal.
Es importante que estos niños desarrollen una vida social lo más normal que se pueda, dentro de sus posibilidades, teniendo en cuenta que el desarrollo de la inteligencia no se ve afectado.

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