¿Sierra, mar o museos? El arte, otra geografía para disfrutar del verano

En el verano la temperatura sube, y las actividades para realizar dentro de los museos también, sobre todo aquellas dedicadas a los niños y las familias. Ya sea en San Juan, Neuquén, Salta o Buenos Aires, los museos de todo el país tienen armadas programaciones para todos los gustos. Veamos qué pasa por el norte: el Museo de Arte Contemporáneo de Salta (MAC) ofrece –como viene ocurriendo todos los últimos veranos– el taller EGOSS, de dibujo y armado de historietas para chicos. En paralelo, pueden verse en sus salas las exposiciones Vello público y 5 intenciones y un defecto, las dos de artistas contemporáneos salteños.

Por su parte, el Museo de Bellas Artes “Franklin Rawson” de la ciudad de San Juan ofreceVacacionarte, una especie de colonia de arte para chicos que funciona todos los días. “Son talleres gratuitos en los que se brinda a grandes grupos de niños clases de teatro, pintura, escultura”, explica la directora de la institución, Virginia Agote. Los chicos se reúnen en grupos de acuerdo a sus edades; la admisión es hasta los 12 años. Una vez anotados, pueden quedarse: los talleres duran todo el verano.

A la par, en el mismo museo pueden verse hasta marzo funciones de títeres, ciclos de cine, música y teatro, y varias exposiciones, entre ellas una gran muestra antológica de León Ferrari, y también la de un grupo de esculturas realizadas en cobre –mineral típico de la región–seleccionadas para “La noche del cobre”, un evento anual.

Mientras, por Corrientes, en el Museo Provincial “Dr. Juan Ramón Vidal” puede verse la exposición Gallino- Estévez. Una arquitectura correntina, acerca de la arquitectura relevante de la provincia, realizada por Adolfo Gallino Hardoy y José Estévez, dos de los primeros egresados de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires.

En Rosario se exponen, en el Museo Castagnino, la muestra EntresiglosEl impulso cosmopolita en Rosario, y los premiados del LXVI Salón Nacional de Rosario. Por otro lado, la sede del MACRO exhibe una muestra del ilustrador Martín Kovensky.

El Museo Emilio Caraffa, de la ciudad de Córdoba, expone actualmente varias muestras de arte contemporáneo multidisciplinar, como la de Anahí Cáceres, Rubén Menas y la del “Proyecto Cepia”, organizada por varios curadores contemplando los trabajos de artistas y también de espacios de arte (como Calle 13).

Más hacia el sur, en la sede que el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) tiene en la ciudad de Neuquén, se expone –hasta el 20 de enero, apúrese a verla, que queda poco tiempo– una gran muestra de Marta Minujín. A partir del 25 de enero la programación cambia, y entonces podrá verse allí la primera exposición itinerante del MALBA, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires, el que a partir de ahora rotará parte de su colección por todo el país.

La sede neuquina del MNBA ofrece, también, actividades relacionadas con las nuevas tecnologías en sus espacios exteriores. “Una de ellas es la proyección de videos de artistas de la zona sobre el exterior del museo”, explica Oscar Smoljan, su director. “También hay actividades en el auditorio, como la proyección de obras interactivas que requieren la participación del público”, comenta Smoljan.

Ya por la ciudad de Buenos Aires, en la zona de La Boca, la Fundación Proa brinda todos los fines de semana talleres de arte para grandes y chicos en la vereda de la Fundación, ahí, cerquita del Riachuelo. Los talleres se organizan a través del Centro Cultural Nómade, instalado temporalmente en containers que se plantan frente a Proa durante todo el verano.

Por su parte el MALBA, ofrece un interesante taller de fanzines para niños, mientras que el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) realiza varios ciclos de actividades para chicos de 5 a 10 años, basadas en las obras de la colección del museo. Son ellos quienes, durante todo enero, podrán participar de “Una pista para cada artista. Un retrato a cada rato”, taller en el que deberán ayudar a un inventor a descubrir qué piensan los personajes de las pinturas. “Un, dos, tres, perro en el lienzo… esta vez”, guía a los chicos a descubrir cuándo aparecen mascotas en las obras, y luego también les propone dibujar a su mascota ideal. Una tercera actividad, “De viaje”, invita a los niños a recorrer el museo observando solamente pinturas de paisajes, y a descubrir las historias que ellas ocultan. En paralelo, en el Pabellón de exposiciones temporarias del MNBA, puede verse la muy interesante muestra Papeles modernos. De Tolouse-Lautrec a Picasso, una exposición de obras sobre papel de grandes artistas europeos.

El verano no se agota en la playa o en la montaña: existe una gran variedad de actividades artísticas que usted y los suyos pueden aprovechar a hacer ya que, durante el año, el tiempo escasea. Y si el arte es una de sus cuentas pendientes, ¿qué mejor ocasión que estos meses para zanjarla…? ¡Vamos, anímese!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *