¿Será Francisco, el primer Papa de la Historia que logre visitar Rusia? Tiene posibilidades

Ya fue asombroso que el Patriarca de Constantinopla acudiese a su inicio de Pontificado, y los rusos no tienen agravios históricos con los argentinos. Además, Francisco conoce bien la espiritualidad del cristianismo oriental.

 

Antes de caer la URSS, bajo el régimen soviético, era impensable que un Papa visitase la Unión Soviética. Después, las posibilidades de que Juan Pablo II llegase al país eran escasas: los gobiernos no se oponían, pero sí la Iglesia Ortodoxa Rusa. Además, era un Papa polaco y, los polacos y los rusos, han estado en guerra la mitad de su historia.

 

Después llegó Benedicto XVI y, el muy hostil Patriarca Alejo II, fue sustituido, en Moscú, por Cirilo, más dialogante y con más viajes a sus espaldas. Benedicto XVI era alemán y, la guerra con los alemanes, está aún más viva y cerca (el mismo Ratzinger participó en ella en las leves juveniles de defensa antiaérea). Eso podía provocar cierta hostilidad en el ruso de a pie, pero no tanto en la jerarquía ortodoxa, cuyas objeciones en el trato con Roma son de tipo jurisdiccional y teológico.

 

 

Francisco habla con el Metropolita Hilarión
(Iglesia Ortodoxa Rusa del Patriarcado de Moscú)

Ahora ha llegado el Papa Francisco que es argentino y, los argentinos, nunca han estado en guerra con Rusia. Es más, para los rusos, Argentina es lo más remoto imaginable, el lugar donde repostar antes de llegar a alguna base Antártida.

 

Por otro lado, Francisco, es jesuita y Rusia ha tenido siempre una relación curiosa con los jesuitas: por un lado, los acogió cuando fueron expulsados de casi todos los países católicos romanos, en el siglo XVIII. Por otro, hasta los comunistas admiraban a los jesuitas como organizadores y modelos de liderazgo.

 

Pero, además, se da la circunstancia de que, Francisco, por haber sido el ordinario de varias comunidades católicas romanas de ritos orientales en Argentina, conoce bien la espiritualidad cristiana oriental.

 

Más aún, Su Beatitud Sviatoslav, actual arzobispo mayor de Kiev y primado de la Iglesia Greco Católica Bizantina Ucrania, elegido, en marzo de 2011, con solo 41 años, fue, durante años, obispo y formador en Argentina, por lo que tiene un trato más fácil con el Papa Francisco.

 

Sviatoslav pastorea unos 6 millones de fieles, muchos de ellos fuera de Ucrania, en América y otros continentes. Los ortodoxos objetan, en el plano teológico, la misma existencia de los católicos romanos bizantinos. Consideran que los cristianos de rito oriental en Ucrania no deberían estar bajo la jurisdicción del Patriarca de Roma (el Papa).

 

Hay, además, un problema edilicio y de posesiones materiales: con la URSS, los comunistas confiscaron muchas propiedades a los católicos romanos bizantinos de las que, algunas, le fueron entregadas a la Iglesia Ortodoxa Rusa. Con la caída del régimen soviético, los católicos romanos bizantinos recuperaron (a veces simplemente ocuparon) muchos de estos edificios, con enfado de los ortodoxos.

 

Un estudio: los rusos acogerían al Papa

 

Más allá de los problemas y el diálogo entre las jerarquías, la población rusa no ve con malos ojos una visita del Papa Francisco.

 

 

Un estudio del centro sociológico moscovita Levada (www.levada.ru) ha mostrado que, a 7 de cada 10 rusos, les gustaría que el Papa visitase Rusia, y así hiciese historia.

 

Por supuesto, la visita papal no depende del deseo popular, sino de las relaciones con la Iglesia Ortodoxa pero, en una Europa hostil al cristianismo y con un Islam persiguiendo a católicos romanos, ortodoxos y protestantes en países musulmanes, Moscú y Roma podrían mejorar mucho sus relaciones.

 

La presencia, en Roma, de Bartolomé, Arzobispo de Constantinopla – Nueva

Francisco con el Patriarca Bartolomé,
al iniciarse su Pontificado

Roma y Patriarca Ecuménico, durante la ceremonia de inicio de Pontificado de Francisco, fue un inédito hecho histórico que podría significar una mayor disposición a este acercamiento.

 

Un 35% de los encuestados (en un sondeo en 130 ciudades de 45 regiones rusas) asegura que siguió con interés el Cónclave, algo interesante en un país donde no hay ni un 1% de católicos romanos. Además, otro 47% admite que «algo ha oído al respecto». Sólo un 18% desconocía que hay un nuevo Papa llamado Francisco.

 

Hilarión le obsequió a Francisco el icono «Mira hacia la humildad»,
que luego él entregó a Benedicto XVI

 

Un 38% de los encuestados cree que con el nuevo Papa las relaciones entre la Iglesia Ortodoxa y la católica romana mejorarán «probablemente», y un 5% adicional considera que eso es «seguro».

En Rusia apenas un 2% de la población acude a la Iglesia Ortodoxa semanalmente. Sin embargo, un 60% considera que está bien que se enseñe en el colegio historia de la religión y la base religiosa de la moral, a petición de los padres o estudiantes.

Casi la mitad de los rusos (un 48%) cree que la influencia de la Iglesia Ortodoxa en el Estado es actualmente la correcta; un 19% cree que es demasiada influencia; un 5% cree que debería tener más.

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