Seis cosas que no sabías sobre la cultura Amish

Amish en carruaje. Foto.

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Puede que muchos ya los conocieran por sus distintivas vestimentas tradicionales o su forma de vida clavada en las usanzas del siglo XVIII, pero durante los últimos meses la comunidad Amishestuvo en el centro de la cultura popular moderna gracias a series de televisión como Breaking Amish o Amish Mafia, que amplificaron en los medios la vida de estas personas como nunca antes.

Pero, ¿quiénes son realmente los Amish? Debido a que su día a día se desarrolla de forma aislada en asentamientos apartados de las grandes ciudades, sus costumbres, creencias y valores resultan en gran medida estigmatizados y rechazados por quienes los ignoran. Para no quedarnos con ideas erróneas o preconceptos sobre este singular grupo etnorreligioso, a continuación repasamos algunas de las características de su cultura.

1. Población

La concentración más grande de los Amish se encuentra en Ohio y la segunda en Pensilvania, ambas en Estados Unidos.

2. Dialecto

Dentro de sus hogares, la mayoría de las familias hablan en Deitsch (o alemán de Pensilvania), mientras que otras lo hacen en ‘suizo’, dialectos derivados de la lengua germana. Claro que para comunicarse con el mundo exterior a su colectivo de pertenencia utilizan el inglés.

Amish en el campo. Foto.

 

3. El orden de su comunidad

Éste es regido mediante un conjunto estricto de reglas y tradiciones conocido como Ordnung, el cual es dictado por las autoridades de la iglesia Amish. El mismo es imposible de sistematizar debido a que suele variar entre los grupos o incluso dentro de una misma comunidad, pero algunos de los aspectos de la vida diaria que tutela el Ordnung son:

-El el uso de electricidad externa: está limitado o prohibido –dependiendo del asentamiento-, ya que es visto como una conexión con el mundo exterior.

-La entrada de la tecnología: si bien quienes la evitan con mayor ímpetu son los miembros de lo que se conoce como ‘la vieja guardia’, la mayoría de los grupos Amish dejan fuera de su rutina tanto a televisores como teléfonos y otros dispositivos, por ser considerados elementos innecesarios y de distracción, que alejan al hombre de lo verdaderamente importante. Dentro de esta categoría entran también los autos: en su lugar se emplean carretas tiradas por caballos.

-El modo de vestir: todas las prendas usadas por los Amish deben ser confeccionadas por ellos mismos y cada colectividad posee sus dictámenes al respecto: se discute, por ejemplo, la cantidad de pliegues que debe tener un sombrero o si se puede usar o no tiradores.

4. La barba como símbolo

Dependiendo de la comunidad de la que se trate, el hecho de que un hombre tenga crecida su barba puede significar que está casado o que fue bautizado.

Amish cultivando. Foto.

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5. Bautismo en la adolescencia

A diferencia de otras corrientes religiosas, los Amish no creen que los niños deban ser bautizados. Por el contrario, entienden que dicho ritual debe ser una elección de cada persona. En consecuencia, todos los jóvenes -al cumplir los 16 años aproximadamente- experimentan una etapa denominada Rumspringa, que consiste en un año entero fuera de la comunidad para conocer el estilo y la forma de vida que se lleva en otros lugares. Al finalizar dicho período, el adolescente deberá decidir voluntariamente si regresa o no a su grupo. Si lo hace, el bautismo se lleva a cabo. Caso contrario, quedará fuera del círculo Amish.

5. En contra del militarismo

Tanto los bigotes como los botones en la ropa están prohibidos en algunos grupos debido a la connotación militarista que ven en ellos, lo cual va en contra de su declarado pacifismo. Este valor es el que les impide usar armas y, en teoría, cualquier tipo de violencia.

6. Amish mafia

No todos los participantes de la población de Pensilvania saben acerca de la existencia del Clan Levi -mejor conocido como la mafia Amish-, pero Lebanon, John, Jolin y Alvin están allí para proteger las leyes de dicho colectivo, intimidando a las parejas adúlteras, poniéndole fin a posibles extorsiones o vengando los agravios que recibe la comunidad, entre otras tareas.

Debido a su condición, estos defensores de los Amish viven fuera de sus códigos comunales: tienen permitido el uso de automóviles, armas y tecnología, pero –en contrapartida- no están bautizados.

 

 

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