Se inauguró el Encuentro Mundial de las Familias


Milán (Italia) , 31 May. 12 (AICA)
Encuentro Mundial de las Familias en Milán (foto: www.family2012.com)

Encuentro Mundial de las Familias en Milán (foto: www.family2012.com)

Se inauguró ayer, en Milán, el VII Encuentro Mundial de las Familias. Para la solemne apertura de este gran acontecimiento eclesial, que a partir del viernes tendrá su culmen con la visita de Benedicto XVI, estuvieron presentes el arzobispo de Milán, cardenal Angelo Scola, y el presidente del Consejo Pontificio para la Familia, cardenal Ennio Antonelli.

Los dos purpurados dieron inicio al Congreso internacional teológico pastoral, en el cual están previstas intervenciones de más de cien relatores —prelados, agentes pastorales, académicos, expertos— que ofrecerán una reflexión de 360 grados sobre la realidad de la familia de hoy.

Entre los primeros en intervenir también estará el presidente del Consejo pontificio para la Cultura, cardenal Gianfranco Ravasi, que en el informe introductorio propuso la sugestiva metáfora de la “casa” como clave de interpretación para comprender el papel de la familia “entre obra de la creación y fiesta de la salvación”.

El motivo general para la reflexión lo da el tema del encuentro, “La familia: el trabajo y la fiesta”. Una elección que se ha revelado una “feliz intuición”, corroboró el cardenal Scola, pues en él se resumen “los aspectos principales de la vida cotidiana de cada uno de nosotros, de todas las personas, que están siempre en relación con las demás”.

La familia, de hecho, “permite la comprensión y el desarrollo de las dos diferencias constitutivas del hombre: la diferencia sexual entre el hombre y la mujer, y la de las diferentes generaciones de hijos, padres, abuelos. Custodiando estas dos diferencias en la unidad, la familia es la escuela primera e insustituible de comunión”.

El trabajo “es el ámbito en que todo hombre y toda mujer se expresan a sí mismos y colaboran con sus propias habilidades, también con su esfuerzo, en la acción creadora del Padre y en la redentora de Jesús”.

En la relación entre familia y trabajo, por último, se inserta el descanso, “que favorece el equilibrio, da un ritmo a los afectos y al trabajo, porque es el espacio de la re-generación, de la re-creación y alcanza su plenitud cuando se convierte en fiesta, es decir, en reposo, descanso gratuito, comunitario y lleno de alegría”. +

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