Salidas anti-crisis

1. La Reserva Ecológica

Av. Tristan Achaval Rodríguez 1550, Costanera Sur. Gratis.Más info: www.buenosaires.gov.ar

No hay mejor modo de aprovechar el buen tiempo que pasar por la Reserva Ecológica. Durante el día, podés correr, caminar y pasear en bici (cuidado con los cuises, lagartos o tortugas que se cruzan como si nada). Otra opción es recorrerla a pie y ni hablar de tomar sol en la zona costera, donde tenés sillas y mesas. Los sábados hay avistaje de aves y te recomendamos especialmente las caminatas nocturnas, bajo la luz de la luna (llena). Siempre vas con un guía y en grupos reducidos, una experiencia increíble de sonidos, olores y sensaciones. Eso sí: es indispensable la inscripción previa.

2. Villa Ocampo

Elortondo 1837, Beccar, partido de San Isidro. Entrada, $6. Más info: www.villaocampo.org

Tal como dejó escrito en su donación a la Unesco, la intención de Victoria Ocampo fue que su casa sirviera «para la promoción, el estudio, la experimentación y el desarrollo de actividades que abarquen la cultura, la literatura, el arte y la comunicación social». Así, Villa Ocampo se puso en marcha para mantener la conservación de la casa, el jardín y los bienes, y para que el público pueda visitarla. Ubicada en San Isidro y rodeada de verde, ir a pasar el día vale la pena: hay algo de ese espíritu aristocrático de tertulias, debates y ocio que todavía se respira en el aire. ¿Opciones? Desde visitas guiadas y muestras hasta almuerzos en la galería (muy recomendables) y perfumados paseos bajo la arboleda.

3. Barrileteada

En el Paseo de la Costa de Vicente Lopez: Güemes y el rio.Los domingos, de 10 a 13. Gratis.

BATOCO es una asociación sin fines de lucro, cuyo objetivo es difundir eso que llaman «el arte de remontar barriletes». Tienen talleres de armado, clínicas de vuelo y reuniones para remontarlos cada domingo, en la costa del Río de la Plata. Un programa ideal para ir con los más chiquitos y volver a placeres simples, cotidianos. Apagá la tele, salí del departamento y regalate un poco de viento, aire fresco y río. ¿Algunos consejos? Como en la zona no hay árboles, no olvides tu protector solar o tu gorro, y si no te gusta estar mucho de pie, tampoco te prives de llevarte las sillas (cada uno hace la suya y nadie te mira).

4. Cineclub Mon Amour

Cine de trasnoche: viernes a las 24. Fin de semana a las 21.30 y a las 20.En Carlos Calvo y Perú. $10. Más info: www.cineclubmonamour.org

Inaugurado hace apenas un año, este cineclub ubicado en San Telmo difunde la idea de «volver al disfrute del cine como práctica colectiva». Así, organizan ciclos con películas que suelen quedar afuera de la oferta comercial. Un clásico es el ciclo de trasnoche, que a partir del 9 arranca con «cine y rock». Los sábados y domingos, además, la propuesta incluye la degustación de un vino que marida con las películas. También hay proyecciones semanales donde un crítico profesional te cuenta en qué época se hizo la película, los datos del director y un análisis de su obra. ¿Algunas joyitas? Christmas on Mars (escrita, dirigida y protagonizada por el grupo The Flaming Lips), Beyond the Valley of the Dolls (comedia musical de Russ Meyer) y Encuentros en el fin del mundo (espectacular documental sobre la Antártida del director alemán Werner Herzog).

5. La Bomba de Tiempo

En el Centro Cultural Konex, Sarmiento 3131.Todos los lunes, de 19 a 22.Precio: $12 las entradas anticipadas. Si no, $15.

La mejor manera de descontracturar un lunes y arrancar la semana de otra manera: un grupo de tambores formado por diecisiete percusionistas que hacen «improvisación dirigida». Con un sistema de señas hechas con los dedos, las manos y el resto del cuerpo, el director coordina todo. A veces se ponen de acuerdo entre los músicos, cuchicheando antes de una entrada, y a veces tocan al tuntún y lo van completando sobre la marcha. Así, la forma que toma el ritual depende enteramente de los que participan en él (incluyéndote). Lo mejor es el ritmo que se acelera y la gente que empieza a bailar, transformando el evento en una fiesta colectiva, liberadora.

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