Riesgo y ventura de la historia

En la política argentina cada tanto se viven momentos casi mágicos, cuando todo, hasta el paraíso parece estar al alcance de la mano y la gente se moviliza masivamente en pos de consignas reivindicativas propuestas por líderes populares. El momento pasa, se evapora esa expectativa, y cuando queda solo un regusto amargo, la ciudadanía tranquiliza su conciencia culpando a alguien, mientras se niega a considerar sus posibles responsabilidades. De este modo prepara el camino donde tropezará con la misma piedra en la primera oportunidad. ¿Puede el estudio de la historia reciente contribuir a evitar tales tropiezos? Seguramente no, porque el impulso que da la mezcla de frustración y esperanza volverá a crear las condiciones parecidas pero no idénticas. Sin embargo, como los historiadores tenemos la convicción de que el pasado no se repite, estamos obligados a intentar ayudar a la reflexión mediante relatos coherentes, documentados, racionales, escritos con honestidad y buen gusto.

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