RESCATAN DELFINES ROSADOS EN EL AMAZONAS

Ante el aumento de las temperaturas globales, el año pasado la Amazonia registró una de las sequías más severas, alcanzando su nivel más bajo de deforestación. El río Amazonas mostró su nivel más bajo en medio siglo, lo cual provocó que varios afluentes terminaran secos. Esta sequía, y otra de 2005, estuvieron asociadas a aguas cálidas poco inusuales en el océano Atlántico, frente a la costa brasileña.

El impacto sobre la vida silvestre fue grave, tan sólo en octubre pasado el número de delfines rosados de río, en una parte remota de la Amazonia peruana, disminuyó casi a la mitad, sólo comparado con 2009. En un tramo de 20 kilómetros del río Samiria, la población de 250 delfines se redujo a cerca de 140.

En la selva, al parecer los guacamayos de frente castaña abandonaron la reserva o murieron en cantidades importantes; los caimanes de anteojos, un pariente más pequeño del cocodrilo, han disminuido 60% según los registros hechos por el equipo del doctor Richard Bodmer, de la Universidad de Kent. Las poblaciones de peces no están aumentando y el manejo sustentable del bosque por parte de los indígenas ha sido más difícil por el clima extremo.

Sin embargo, como lo relata un artículo en BBC, muchas de las especies del río Samiria se han recuperado bastante rápido, entre ellas los delfines rosados; según sondeos de marzo pasado, han aumentado casi 10% en comparación con 2010 antes de la sequía. También los delfines grises son 30% más.

Los delfines rosados, conocidos también como boto, bufeo o tonina, son una especie excepcional, el origen de su color no ha podido ser explicado con certeza; son capaces de mover el cuello horizontal y verticalmente; al expulsar el aire, pareciera que una persona fumadora tose. Además de la cuenca del Amazonas, se distribuyen también en la cuenca alra del río Madeira, en Bolivia, y la cuenca del Orinoco.

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