Resaltan la dignidad de la personas en una jornada de bioética

Florencia Varela (Buenos Aires), 12 Jun. 12 (AICA)
XIV Jornada de Bioética

XIV Jornada de Bioética

Más de 160 personas participaron el sábado 9 de junio en las instalaciones de Nuevo Schoenstatt, en la localidad bonaerense de Florencio Varela, de la XIV Jornada de Bioética, sobre el tema “Cuestiones bioéticas en torno a la persona por nacer. Avances científicos y desafíos a la conciencia”, que organizó la Comisión de Bioética padre José Kentenich.

Tras las palabras de bienvenida de la hermana Elisa Monachesi, superiora provincial de las Hermanas de María de Schoenstatt, el obispo de Quilmes, monseñor Carlos José Tissera, alentó a los asistentes e impartió la bendición.

A continuación la hermana Elena Lugo Ph, miembro de la Pontificia Academia para la Vida, abrió la jornada con el tema “Persona y Dignidad: sus diversas interpretaciones”, oportunidad en la que recalcó que la dignidad inherente a la persona ni se adquiere, ni se pierde, no admite grados y es la misma para toda persona independientemente de la etapa de su vida o las condiciones en que se encuentre, no depende de consensos y es incondicional.

En el primer panel sobre “Procesos embrionarios y reflexión ética”, la médica pedíatra Graciela Damilano demostró que a través del complejo y maravilloso proceso embrionario la persona humana lo es tal desde el mismo momento de la concepción, mientras su colega Sofía Grinenco presentó las novedosas terapias fetales (algunas aún experimentales) que permiten intervenir con ciertas patologías cardíacas prenatales. En tanto, el médico neonatólogo Luis Novali presentó el doloroso dilema del embarazo ectópico el cual exige deliberar sobre la vida del feto y la fertilidad de la madre.

Por la tarde se realizó el segundo panel sobre “Implicancias psicosociales y legales del embrión como Persona”.

El abogado Ezequiel Vázquez, especialista en cuestiones de salud, dio un panorama sobre la situación jurídica de la persona por nacer, realizando un análisis histórico y recordando que el aborto en la mayoría de las culturas fue punible por ir en contra de la naturaleza.

Seguidamente el abogado Eduardo Quintana advirtió sobre los enmascaramientos del lenguaje actual que propician acciones ilícitas en el ámbito de la procreación humana, y el médico psiquiatra Lorenzo García Samartino, se refirió a las consecuencias psicológicas postaborto para el padre y la madre, y denunció que la sociedad con su falta de respeto a la vida promueve el aborto y margina el bienestar de la mujer.

La jornada concluyó con la exposición de la hermana Lugo sobre “Nuevos desafíos: Niños-medicamentos y la adopción de embriones congelados. Reflexión a la luz de Dignitas Personae”. La religiosa identificó cómo la técnica se adelanta a manipular la procreación humana hasta el punto de reproducir artificialmente bebés-medicamento a la vez que presenta desafíos nuevos sobre qué hacer con los embriones congelados.

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