RELIGION EGIPCIA- La Religión en el Antiguo Imperio -a. Los dioses

El panteón egipcio se desarrolló a partir de las principales ciudades, en donde el culto era servido por los sacerdotes y sus correspondientes escuelas teológicas. El mayor o menor apoyo oficial del faraón al culto de una u otra ciudad determinaba también la hegemonía de una u otra escuela teológica y del lugar de culto.Tanto en el Bajo como en el Alto Egipto, el culto principal era dado al disco solar, en el cual los egipcios destacaban sobre todo su ciclo sucesivo de día y noche, visto como una barca que navegaba por el Nilo «de arriba», considerando que, durante la noche , el sol recorría la profundidad de la tierra («Duat»), para volver a salir esplendoroso en el nuevo día. Este carácter «diurno-nocturno» del dios-sol era expresado por la advocación doble dada a este dios supremo. En el Bajo Egipto se lo invocaba como Atón-Keprer, y tenía su templo principal en la ciudad de On (conocida por los griegos como Heliópolis), cerca de Memfis, mientras que, en el Alto Egipto, lo era como Amón-Ra, cuyo templo estaba en Karnak-Luksor, al lado de la ciudad de Tebas.

Debido al establecimiento de la corte faraónica del Antiguo Imperio en Memfis, el dios principal de esa ciudad, Ptah, pasó también a ocupar un primer plano; asimismo, tomó importancia creciente el rito de fertilidad que se practicaba en Memfis, con el culto al toro sagrado, Apis. La escuela sacerdotal y teológica correspondiente a cada uno de los tres dioses principales ( Amón, Atón y Ptah) desarrolló la relación de cada uno de ellos con los dioses secundarios de acuerdo a una lógica «familiar». Con ese antropomorfismo se constituyeron las diversas «tríadas» y «enéadas» del panteón egipcio, cuyo origen primordial es el agua caótica: NUN, de la cual surgen los dioses, así como el mundo ordenado (cosmos), que emerge del agua oceánica (caos). Por eso, el mito cosmogónico principal en Egipto era el surgimiento del mundo como la montaña piramidal que emergía del agua previa haciendo posible la vida. Ese mito sería, después, representado ritualmente en la entronización de los faraones, que ascendían por la pirámide escalonada, constituyéndose así en garantes del orden cósmico para los egipcios. De ahí la importancia de la forma piramidal de las tumbas faraónicas, así como la de los obeliscos.

La «enéada» más importante, y también la más conocida, es sin duda la de Heliópolis, cuyo dios supremo es Atón-Keprer, de quien surge la pareja Shou-Tefnut (aire-atmosfera), que engendran a Geb-Nut (tierra-bóveda celeste), la cual engendra las dos parejas de hermanos-esposos: Osiris-Isis y Seth-Neftis. Luego, debido a la muerte violenta de Osiris, éste será substituido por su hijo Horus, quien constituirá el punto de partida de otro mito central en toda la tradición egipcia, centrado en el «ojo de Horus».

Posteriormente, el disco solar recibió la triple advocación unificadora: Keprer-Amon-Ra y Aton: «Yo soy Keprer por la mañana, Amon-Ra por la tarde y Atón al atardecer».
En la antigua ciudad secundaria, Hermópolis, había el mito de la «octoada» caótica, expresado con las cuatro parejas primordiales: NUN-NAUNET («el más antiguo»=agua), HU-HAUHET («multitud»), KUKKAUKET («tinieblas») y AMON-AMAUNET («viento»=RA).
La raíz KPR, del atributo Keprer asociado con Atón, significa «darse la existencia» y, a la vez, significa «escarabajo». Esa coincidencia llevó a considerar al escarabajo de las arenas desérticas de Egipto, que arrastra una bola pegajosa, con la cual se alimenta y dentro de la cual duerme de noche, como imagen de Atón. La bola se asocia con el disco solar, mientras el verbo «KPR» se ve como atirbuto propio de la divinidad. De esta manera el «Escarabeo» egipcio pasó a ser el animal sagrado por excelencia desde el Imperio Antiguo y su imagen era usada por el Faraón como sello imperial, así como aparece constantemente en imágenes de grabados jeroglíficos.

La enéada de Heliópolis era más o menos reconocida por las demás escuelas teológicas y sacerdotales, aunque con variantes y cambios de orden jerárquico. Así, en Memfis, el primer dios era Ptah, a quien asociaban con Nun (agua caótica) y así lo consideraban padre de Atón, mientras que en Tebas el dios primero era Amón. A menudo, particularmente más tarde en el imperio Medio, se asociaban los dioses supremos de los panteones de las ciudades principales, señalando que las decisiones divinas se tomaban en equipo. Así, en Heliópolis, Atón daba el mensaje, que era llevado por la diosa lunar de Hermópolis, Thot, hasta Memfis, donde Ptah daba su confirmación y, finalmente, en Tebas, Amón ordenaba su ejecución.

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