RELIGION EGIPCIA-Divinización del Faraón

Una vez el imperio egipcio se consolidó bajo un solo Faraón, éste fue aumentando su poder hasta tomar un carácter sagrado como «hijo del sol divino». La divinización del faraón constituye el primer caso de divinización de un rey vivo en la historia humana. El primer testimonio escrito de este atributo faraónico corresponde al faraón de la cuarta dinastía, Mikerinos, tal como consta en la inscripción situada en su sarcófano, en el interior de su Pirámide, aunque esa divinización puede haberse producido antes si se toma en cuenta la grandiosidad de las Pirámides, sobre todo las de Keoprs y Mikerinos, que ya comenzaron a construirse durante la III dinastía.

Luego, a partir de la V dinastía, la divinización del faraón aparece incluso en forma más explícita, dentro del contexto funerario ritual que acompañaba su embalsamamiento y sepultura. Y la atribución de ese carácter divino al faraón se conservó a lo largo de todo el imperio. Por lo mismo, en Tebas, la entronización del faraón se hacía ritualmente con el ritual de su ascenso por la escalinata de la pirámide, mientras se recitaba el mito del ascenso del dios solar Amon-Ra sobre la montaña piramidal. Y gracias a esa identificación con Amón-Ra, ascendiendo de las aguas catóticas prmordiales (Nun) en la montaña sagrada, el faraón podía garantizar el orden cósmico original en la tierra egipcia.

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