REFLEXIÒN .La felicidad, mito o realidad

«Conviértete en actor, director y productor de tu vida y con ello estarás más
cerca de encontrar la felicidad».

Quería hablaros de la felicidad pero en realidad sólo puedo decir que la
encuentra quien busca en su interior porque la vida demasiadas veces se
presenta ingrata ante nosotros. El entorno se torna hostil y esa hostilidad
daña nuestra capacidad de razonamiento. Nos dejamos llevar por las emociones,
no siempre buenas amigas, que tiñen de odio nuestras relaciones. ¿Porqué el ser
humano es tan adicto a la infelicidad con lo fácil que sería jugar a ser
feliz?. Continuamente intentamos pensar en positivo, gozar de nuestra
existencia pero algún pequeño imprevisto nos entorpece el entendimiento.

La vida sin las relaciones no tendría demasiado sentido; nos necesitamos los
unos a los otros pero a la vez parece que queremos hacernos daño. Nuestra
negatividad traspasa cualquier señal de esperanza y para cuando nos damos
cuenta ya es demasiado tarde para tirar atrás y enmendar lo acontecido. Vivir
ya es difícil de por sí pero nosotros con nuestras limitaciones mentales la
llenamos de dificultad. Y repito, ¿tan difícil es ser feliz?

Soñamos con imposibles que jamás llegan a hacerse realidad porque siempre
esperamos demasiado de la vida. Vivimos en un mundo de continua necesidad,
dependiendo por completo del entorno para conseguir la tan anhelada felicidad,
cuando si nos paráramos a pensar descubriríamos que no necesitamos nada más que
nuestro propio equilibrio con nosotros mismos para ser felices. Nadie puede
dañarnos si nosotros no se lo permitimos, ninguna situación por difícil que sea
tendría que enturbiar nuestro juicio positivo, porque cada uno de nosotros
posee la capacidad de elección y el ser humano inteligente elige vivir
felizmente. Incluso el pobre viviendo en la misma miseria puede creerse el rey
porque ha escogido la felicidad como manera de vivir. Todo depende de la forma
en que vivas en tu interior tu propia existencia.

Recuerda que son tus pensamientos los que dirigen tus emociones y unos
pensamientos positivos conducirán siempre a emociones gentiles.

Muchos diréis que esta canción ya la conocéis pero es que es la única que
conduce de veras a la felicidad, el resto solo es una simple ensoñación. El
problema del ser humano es que padece de insatisfacción desde que nace y
pretende compensar ese déficit con las relaciones que establece con su entorno
y he ahí donde se equivoca.
Las relaciones nos proporcionan estabilidad al tiempo que conocimiento,
autoestima al tiempo que convivencia, pero nuestro propio equilibrio tiene su
base en nuestro interior, en nuestro propio yo.

La felicidad existe en cada uno de nosotros, en cada parte de nuestro ser, pero
hay que atreverse a saborearla, a sentirla, sin miedo a ser tachados de
egoístas.

La felicidad está en cada pensamiento, en cada palabra expresada, en cada átomo
de nuestra existencia, sólo tenemos que abrir nuestro corazón para poder
encontrarla.

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