REFLEXION.El Poder de un Abrazo

Seis formas de abrir la puerta d los sentimientos

El contacto físico incrementa nuestro bienestar psicoemocional, pues implica aceptarnos a nosotros mismos -que nos damos- y sentirnos recibidos por el otro.
El poder de los abrazos, en cualquiera de sus formas, no sólo nos acerca y nos une a los que más queremos, sino q permite expresar sin palabras los afectos más íntimos.

Abrazo de Oso

Es el abrazo típico entre padres e hijos en el que uno es más alto y más fuerte que el otro, a quien acoge en su regazo para dar seguridad y afecto.

Abrazo de mejilla

Uno d los más espirituales, ya que el contacto físico s limita a oprimir ligeramente, aunque d forma intensa, ambas mejillas.

Es un abrazo que implica bondad y consideración.

Abrazo Zen

Especial para compartir la calidez del contacto físico, concentrados en el contacto con el otro y respirando profundamente.

Es uno d los abrazos más largos

Abrazo a Tres

Padres con su hijo, entre amigos o hermanos… Muy indicado para alguien q necesita consuelo, ya q reconforta a quien s siente abrazado por completo.

Abrazo Lateral

Ideal para pasear con la pareja o con un amigo muy especial en una puesta d sol, tomando el cuerpo del otro pasando el brazo por la cintura o el hombro

Abrazo d Corazón

Uno d los más intensos, porque brota directamente del corazón.

Suele ser muy frecuente en las fechas navideñas, en las q retomamos el contacto con viejos y buenos amigos.

Pleno, largo y firme, este abrazo ofrece ternura y amor incondicional

Si quieres saber más…

«Abrázame» de Kathleen Keating

 

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