– Redes sociales de médicos y pacientes

THOMAS FUCHS

A pesar de los adelantos médicos, el tratamiento de muchas enfermedades crónicas sigue siendo bastante aleatorio e incoherente. Por ejemplo, los jóvenes con la enfermedad de Crohn, un doloroso trastorno digestivo que suele diagnosticarse en la adolescencia, a veces reciben información contradictoria sobre medicamentos, modificaciones de la dieta y terapias alternativas. Para ayudar a mejorar la atención de estos pacientes, un equipo de pediatras y expertos en informática está desarrollando un nuevo tipo de red social que convierte a médicos y pacientes en colaboradores de estudios científicos.
Así es como funciona: con cada modificación del tratamiento, el médico y el paciente participan en un miniensayo clínico. El enfermo anota sus síntomas en informes diarios, que comunica mediante mensajes de texto o a través de Internet. El médico utiliza esa información para tomar decisiones inmediatas. ¿Debería cambiarse la dosis del medicamento? ¿Ayuda la nueva dieta a aliviar los síntomas? Después, los resultados de los experimentos individuales se introducen en un banco de datos en la Red, donde se unen a los de otros pacientes que participan en experimentos similares, con lo que se consigue una mayor comprensión de la dolencia en cuestión. En los primeros ensayos de este proceso, los médicos lograron aumentar la remisión de la enfermedad entre un 55 y un 78 por ciento, sin necesidad de añadir ningún medicamento nuevo a su arsenal. «La idea consiste en realizar una atención continuada y recopilar datos en tiempo real, lo que nos ayuda a mejorar el conocimiento y tratamiento de la dolencia», afirma Peter Margolis, del Centro Médico del Hospital Infantil de Cincinnati y cofundador del nuevo portal, la Red de Colaboración de Cuidados Crónicos (Collaborative Chronic Care Network, o C3N).
El lanzamiento de C3N tuvo lugar en 2011, en unas 30 instituciones de Estados Unidos. Por ahora, se centra en la enfermedad de Crohn en niños, pero podría ampliarse para incluir otras dolencias, como la diabetes, enfermedades cardíacas, psoriasis y algunos tipos de cáncer. Los fundadores consideran que C3N supondrá también una nueva plataforma para la investigación clínica, menos centrada en los beneficios que las habituales. «Debido al alto coste de los ensayos clínicos a gran escala, solo suelen estudiarse los tratamientos que puedan proporcionar un alto rendimiento económico», afirma Ian Eslick, doctorando del Laboratorio Multimedia del Instituto Tecnológico de Massachusetts y principal arquitecto de la web de C3N. «A través de C3N, podemos realizar análisis científicos sobre otras estrategias que las personas prueban en sus casas y parecen prometedoras, como los probióticos, las dietas sin gluten o modificaciones en la ingesta de hierro, aunque no vayan a ser rentables».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *