Que es La Sociedad Teosófica?

La característica especial de la S.T. se deriva de la aceptación de que el ser humano es un ente complejo que funciona en diferentes niveles: físico, emocional, mental, intelectual, moral y espiritual.
Debe comprenderse el ser humano completo para producir la regeneración. No hemos de limitarnos solamente al bienestar físico del hombre, o a los avances en el
campo intelectual.

El carácter más bien sutil de la Sociedad es también un problema, en cierto modo. Si tuviera un carácter más fácilmente definible, sería fácil comprender y explicar qué es la Sociedad. Por el hecho de tener un trabajo más bien complejo y amplio,
es difícil ayudar a la gente a comprender cuál es su trabajo.

La S.T. es una fraternidad mundial no sectaria de personas que están buscando seriamente el camino para que toda la humanidad alcance un verdadero estado de felicidad.» Diversos elementos extraídos de las religiones, filosofías y ciencias están
involucrados en la búsqueda de ese camino. No obstante, ninguno de ellos está resaltado y en todo caso deben ser tomados como hipótesis a verificar.

Analicemos esto con mayor profundidad: la S.T. no es una sociedad religiosa. No tiene Iglesias, Sacerdotes ni gurúes, no posee escrituras consideradas sagradas ni un dogma de fe. Tampoco practica algún tipo de rito ni establece un culto que
separe a las personas. Por el contrario, es el punto de encuentro en donde sus miembros, de las más variadas religiones y creencias a lo largo del mundo, aúnan sus esfuerzos en nombre de lo que todos tenemos en común -La Vida Divina-
respetando todas las creencias y aprendiendo de cada una de ellas. En la S.T. se estudian e investigan las distintas religiones en forma comparada, más allá de que sus miembros puedan o no sentirse identificados con Jesús, el Buddha, Zoroastro,
Mahoma, o cualquier otro gran Ser que haya realizado alguna labor en el mundo. Cada uno puede seguir perteneciendo a su propia religión, si así lo desea, pues esto es independiente del Trabajo Teosófico siempre y cuando se muestre respeto por
cualquier otra opinión. Con respecto a esto la Dra. Annie Besant decía : «La Teosofía nos pide que vivamos nuestra religión, no que la dejemos».

La S.T. también tiene una perspectiva filosófica que no se limita a una escuela en particular, sino que, del modo antes descripto, estudia y compara las distintas filosofías rescatando de cada una de ellas aquello que contribuya a nuestra propia
comprensión y a tornarnos más altruistas e inegoístas.

Por otro lado, existe además un elemento científico, ya que nuestro concepto del universo no es irracional y muchas explicaciones de la ciencia nos permiten comprender el funcionamiento del mismo. En este momento se está dejando la
materialista teoría mecanisista de Newton y se comienza a inquirir en conceptos mucho más «reales», desde la teoría de la relatividad de Einstein y el advenimiento de la mecánica cuántica. No obstante admitimos que hay profundidades que
trascienden lo racional, consideramos que la mente tiene su propio papel en el desarrollo espiritual por medio de la comprensión, siempre que se mantenga abierta a examinarlo todo sin conclusiones preconcebidas, dogmas o deseos personales que distorsionen la percepción del conocimiento.

«El equilibrio entre todos estos elementos proporciona a la S.T. su carácter» dijo R. Burnier, pues tanto la religión, como la filosofía y la ciencia forman el camino hacia la Verdad y no son antagónicos sino complementarios.

En nuestra Sociedad, no intentamos imponer ningún dogma ni principio a los miembros; a cada individuo se le confiere la libertad de investigar, de ver qué es aceptable para él en el momento presente. «Creemos en la investigación, en la búsqueda del camino para experimentar la Verdad. Hay una aparente debilidad en este planteamiento, pero en realidad confiere fortaleza.»

Cada uno de nosotros es distinto y podemos sentirnos más atraídos por alguno de estos tres aspectos de la Verdad que por otros, según sea nuestra naturaleza mística, científica, filosófica… por tanto, cada cual puede necesitar distintos caminos para
crecer, para llegar a ser seres humanos más fraternos. Esta libertad de los miembros, sólo es limitada por el principio de la fraternidad. «Sería más fácil decir: esto es la Teosofía; acéptalo y como buen estudiante que ha aprendido su lección, repítela a
los demás. Pero ese no es nuestro modo de proceder.»

La Libertad y la Fraternidad son los pilares fundamentales de la S.T.; y el anhelo sincero y desinteresado por la Verdad, lo que une a sus miembros.

Entre los miembros normalmente se maneja un cuerpo básico de enseñanzas que son parte de la Teosofía, sin ser expuesto para aceptarse en forma de dogma. Estos conceptos representan los principales temas de estudio sugeridos. Sin embargo, la
actitud del teósofo debe ser la de buscar la Verdad en todo lo que lo rodea, y no limitarse a esta visión necesariamente incompleta del Universo y de su funcionamiento.

Por otro lado, de ningún modo la S.T. afirma poseer la Verdad en exclusiva o ser la única organización «inspirada» a través de la cual se hayan enunciado los grandes principios. Su particularidad es que intenta establecer la Fraternidad Universal sin ningún tipo de distinción religiosa, ideológica, etc., y que en ella existe la libertad de pensamiento como una resolución oficial, ofreciendo un espacio con todos los elementos necesarios para investigar y construir así nuestro camino de crecimiento. En este sentido, ninguna de las actividades debe dar como resultado una mente cerrada, o que deje que los demás piensen por ella declarando cuál es la verdad.

A través de los años transcurridos desde la fundación de la S.T. miembros como la Señora H.P. Blavatsky nos legaron obras de inmensa sabiduría; sin embargo, según esta resolución oficial, ni H.P.B. ni ninguna otra persona es autoridad cuyas palabras
deban ser aceptadas por todos los miembros como una verdad.

Lo que algunas personas han dicho puede ser muy valioso, pero todo se expone a la consideración individual. Cada presentación debe ser investigada, meditada y experimentada en nuestra propia vida; y si luego descubrimos que (al menos
para nosotros) tiene sentido, en ese momento adquiere real significado. Con respecto a ésto, el Sr. C.W.Leadbeater decía que «una verdad sostenida sin ninguna base propia, es una superstición».

Podemos decir que la S.T. está compuesta por estudiantes cuyo lazo de unión no está en la profesión de un credo común, sino en la aprobación de sus objetivos, y en su deseo de investigar la Teosofía y de realizar una transformación interna que les
permita vencer el egoísmo. Como su asociación se basa en el fundamental respeto del derecho a la libre investigación, los miembros tienen la libertad de aceptar, rechazar, o reinterpretar las enseñanzas de acuerdo con su propio y personal entender.

Debe quedar claro que la S.T. no hace Teósofos. Esto es un trabajo interno y personal que nadie puede hacer por nosotros, como tampoco puede alguien alimentarse por nosotros. El Teósofo se forma a sí mismo en el laboratorio de la vida asimilando
las experiencias que le proporcionan los acontecimientos, para lograr la transformación interna.

Dentro de la S.T. hay quienes lo logran y quienes no, pero ella mantiene sus puertas abiertas a todos los que quieran intentarlo.

Es el trabajo de cada uno de nosotros el llegar a ser «verdaderos teósofos» y ayudar a los que están a nuestro alrededor a lograrlo también en un marco de comprensión y fraternidad.

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Los Objetivos

Formar un núcleo de la fraternidad universal de la humanidad, sin distinción de raza, sexo, casta o color.

Fomentar el estudio comparativo de religión, filosofía y ciencia.

Investigar las leyes inexplicadas de la naturaleza y los poderes latentes en el hombre.

Aunque la palabra Teosofía no se menciona en estos objetivos, su estudio está implícito en los tres. La Sociedad ofrece las enseñanzas de la Teosofía en su antigua y moderna expresión, la que los miembros están en libertad de aceptar, rechazar o
interpretar de acuerdo a su propia comprensión. La libertad de pensamiento y expresión es objeto de la mayor importancia en la Sociedad.

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La Sociedad no es

Declarar lo que la Sociedad Teosófica «no es» se hace necesario porque la Sociedad ha sido identificada con ciertos tipos de actividades y, aunque puede sentir simpatía hacia ellas, no es su propósito especializarse en esos campos.

No está destinada a ser una sociedad filosófica.

Tampoco algún estamento científico (porque no puede limitarse sólo al plano físico de investigación).

No es una entidad filantrópica en el sentido exacto, que practique la caridad externa.

La Sociedad no se identifica con ninguna religión en particular, por lo tanto, no es secta religiosa.

No es una sociedad con particulares rituales o ceremonias, no posee enseñanzas con prácticas o métodos para el desarrollo psíquico o espiritual.

No es una organización espiritista.

No es una sociedad de curaciones o de bienestar social.

No es una organización vegetariana.

No es una sociedad política en ningún sentido y no aboga por ningún sistema social o financiero en particular.

Su propósito fundamental es producir filántropos sabios y activos; la vida provee multitud de oportunidades para servir.

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Programas

Las reuniones de miembros se realizan ya sea por medio de exposiciones, o reuniones de estudio e intercambio de ideas. También se ofrecen conferencias públicas sobre temas teosóficos en fechas que se dan a publicidad, y reuniones especiales para aquellas personas que desean plantear interrogantes.

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Literatura Teosófica

La obra literaria de la Sociedad Teosófica durante casi 100 años ha sido de gran valor para sus miembros y para aquellos que no lo son.

Pueden mencionarse las obras monumentales de su fundadora, la Sra. H. P. Blavatsky, constituidas por «La Doctrina Secreta», «La Clave de la Teosofía», «Isis sin Velo», «La Voz del Silencio», etc., las que revelan una profunda erudición y espiritualidad.

Entre otros grandes libros figura «El Mundo Oculto», del Sr. A. P. Sinnet, el que ha tenido una amplia circulación mundial; «La Carta de los Maestros a A. P. Sinnet», publicas después de su muerte, donde se tratan temas ocultos profundamente metafísicos y filosóficos. «La Sabiduría Antigua», de la Dra. A. Besant y «Un Texto de Teosofía», de C. W. Leadbeater, verdaderos compendios de enseñanza teosófica, los que sirven como introducción a los profundos trabajos de la Sra. Helena P. Blavatsky.

Los símbolos que aparecen en el emblema de la Sociedad Teosófica han sido usados desde muy remotas edades para expresar conceptos profundamente espirituales y filosóficos. Se encuentran en una variedad de formas en las grandes religiones del mundo y en culturas diversas. Su estudio llevará al investigador serio a contemplar algunos de los más hondos misterios de la existencia.

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