Pseudogota

¿Qué es la pseudogota?

La pseudogota es un tipo de artritis. A veces se la llama enfermedad por depósito de cristales de pirofosfato de calcio dihidratado. Esta afección provoca hinchazón dolorosa en una o más de las articulaciones. Puede provocar daño en las articulaciones si no se trata.

La pseudogota es similar a una afección que se llama gota. Sin embargo, la gota afecta, por lo general, la articulación del dedo gordo del pie. Por lo general, la pseudogota afecta articulaciones más grandes, como las rodillas. Además, la pseudogota es provocada por la acumulación de cristales de pirofosfato de calcio dihidratado en las articulaciones, en tanto que la gota es provocada por una acumulación de ácido úrico.

¿Cuáles son los síntomas de la pseudogota?

La pseudogota provoca dolor, hinchazón, rigidez y sensación de calor en articulaciones grandes. En la mayoría de los casos, afecta las rodillas, pero también puede afectar los codos, los tobillos, las muñecas, los hombros o las manos. Los ataques de pseudogota pueden ser repentinos y es posible que los síntomas duren días o semanas. Algunas personas que tienen pseudogota no tienen ningún síntoma entre los ataques. En otros casos, la pseudogota puede provocar dolor y molestias constantes. Este tipo crónico (duradero) de pseudogota puede parecer similar a la osteoartritis o la artritis reumatoide.

¿Cuál es la causa de la pseudogota?

Se desarrolla pseudogota cuando se acumulan depósitos de cristales de pirofosfato de calcio dihidratado en el cartílago (el tejido que protege los huesos) de una articulación. A menudo, se desconoce la causa de esta acumulación. Los cristales luego se liberan en el líquido de la articulación. Esto provoca dolor e hinchazón en las articulaciones.

¿Quién está en riesgo de tener pseudogota?

Los siguientes factores aumentan el riesgo de que una persona tenga pseudogota:

  • Ser mayor de 70 años.
  • Tener antecedentes de pseudogota en la familia.
  • Tener una tiroides hipoactiva (que se llama hipotiroidismo).
  • Tener demasiado hierro en la sangre (que se llama hemocromatosis).
  • Niveles bajos de magnesio.
  • Glándula paratiroides hiperactiva (que se llama hiperparatiroidismo).
  • Tener demasiado calcio en la sangre (que se llama hipercalcemia).
  • Osteoartritis.

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