PREVENCIÓN DEL MALTRATO INFANTIL

Anita Pilapaña leía detenidamente, a sus alumnos de 2do de básica, las frases que estaban escritas en un pliego de cartulina : «Sentirme protegido». A ver, decía Anita, ¿qué será? Tienen que participar levantando la manito».

«Que nada malo nos pase», respondía el pequeño Sebastián de 7 años. «Que nos cuiden», decía Verónica, de la misma edad. Luego, la maestra cambiaba la pregunta: «¿Quién les tiene que proteger?». En una lluvia incontenible de respuestas los niños gritaban: «Los papás»; «la abuelita»; «los maestros». Anita se había guardado la última interrogante para el final, quizá la más importante para los niños, luego de comprobar el interés de ellos, dijo: «¿Si alguien les hace algo que nos les gusta, ustedes qué tienen que decir? «Noooo», exclamaron los pequeños al unísono. «Exacto. Ustedes tienen derecho a decir: «No. No me haga eso. No quiero. No me gusta», explicaba la profesora con énfasis en la palabra «No».

Así continuó hablando sobre sus derechos a los niños de la escuela fiscal Carmen Amelia Hidalgo (sector Cumbayá).

Esta clase es parte de las actividades que realiza la Fundación Azulado en su proyecto de Prevención del maltrato y abuso infantil. Esta institución, sin fines de lucro, creada por especialistas en educación y psicología infantil, se encuentra dictando en varios planteles fiscales y municipales de la capital, capacitación a los profesores para que ellos puedan transmitir a sus alumnos información adecuada sobre cómo prevenir el abuso, el maltrato, agresión y los mecanismos de autoprotección que existen.

«Siete de cada 10 niños, en Ecuador es víctima de maltratado (la OMS define como maltrato a todo tipo de ofensa psicológica, física, abuso sexual y negligencia). Ante cifras tan altas nos sentíamos impotentes de no poder hacer nada.

Los abusos sexual, físico y sicológico se dan en todo estrato social, por eso creemos que podemos hacer trabajo preventivo en los colegios y escuelas ya que muchos estudiantes desconocen sobre el tema y tampoco lo hablan en sus familias», explica María José Sevilla, psicóloga infantil y una de las creadoras del proyecto.

Paulina Ponce, psicóloga infantil y directora de la Fundación, agrega que entre los temas básicos que se abordan en las clases están : El espacio personal, hasta dónde uno se siente cómodo cuando alguien se le acerca; situaciones incómodas y cuándo decir No. «Lo que los niños aprenden son mecanismos de autoprotección. Creemos que si ellos conocen sobre estos temas y los conversan con sus padres y maestros, ellos desarrollarán una conciencia sobre cómo protegerse ante las diversas situaciones que se les pueden presentar. Parte de la prevención son la educación y el conocimiento», menciona.

También acota que en las escuelas, en las que se ha puesto en marcha el proyecto, ya se han visto varios cambios. Los niños ahora dicen lo que piensan sin miedo. Su autoestima es más alta y además se descubrieron varios casos, en el que el bajo rendimiento académico de algunos alumnos, se debía a que sufrían maltrato. A ellos ya se les está brindando ayuda profesional y personalizada.

En el país, este proyecto es pionero en lo que respecta a la prevención de la agresión y abuso en niños y adolecentes y se financia con la ayuda de la empresa privada. Sin embargo, se necesitan más manos caritativas que se comprometan con esta causa.

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