Preocupación por ataque a la libertad religiosa en Neuquén.

COMUNICADO
1. El Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (CALIR) sigue con
preocupación los sucesos ocurridos en la ciudad de Plottier, provincia de
Neuquén, donde un grupo de alumnos de una escuela pública de gestión estatal
fue sancionado por reunirse a orar en el tiempo de recreo. La situación tuvo
gran repercusión en la comunidad y motivó la cesantía primero y la
reincorporación después, del director de la Escuela que había sancionado a
los alumnos.
2. En la mayor parte de las provincias argentinas, incluyendo Neuquén,
las escuelas públicas de gestión estatal son tradicionalmente «laicas». La
laicidad de la escuela pública estatal, entendida como neutralidad religiosa
(es decir: que ninguna religión tenga en ella un lugar dominante, ni mucho
menos sea impuesta a todos) es un valor. En la Argentina, ha posibilitado la
convivencia armónica y amistosa entre alumnos de diversas religiones, y ha
sido un factor clave para la configuración cultural abierta y dialogante en
materia religiosa de nuestra sociedad.
3. Esa laicidad debe sin embargo compatibilizarse con el derecho
fundamental de todas las personas, incluso los niños, niñas y adolescentes,
a la libertad religiosa. Esa libertad incluye el derecho de expresar la
propia religión, individual y colectivamente, en público y en privado, tal
como garantizan los tratados internacionales de derechos humanos que tienen
entre nosotros jerarquía constitucional. En materia específicamente
educativa, esos mismos tratados garantizan a los padres el derecho a que sus
hijos sean educados de acuerdo con sus propias convicciones religiosas.
4. La laicidad implica el respeto a la diversidad religiosa (incluyendo
el respeto a la no creencia), pero no la exclusión de la religión o de Dios.
La dimensión religiosa también puede y debe estar presente en la escuela
para que la educación sea verdaderamente integral, tal como postula la Ley
Nacional de Educación 26.206. Sólo el conocimiento de la dimensión religiosa
de las personas y sus diversas formas de manifestación y expresión, permite
la mutua estima y la convivencia amistosa entre quienes profesan diversos
credos o no profesan ninguno. El desafío consiste en encontrar formas
respetuosas y prudentes de esa presencia religiosa, que no impliquen
imposición para nadie ni vulneración de su libertad de conciencia. La
escuela no debería ser lugar para el proselitismo religioso.
5. La situación de Plottier invita a reflexionar acerca del valor de la
libertad religiosa y de la necesidad de hallar formas concretas de poder
ejercerla en el respeto, la convivencia y la búsqueda de la concordia, en
una Patria que es de todos sin distinción religiosa alguna.
Buenos Aires, 1 de julio de 2011

Juan G. NAVARRO FLORIA (Presidente)
Raúl SCIALABBA (Vicepresidente)
Horacio BERMÚDEZ (Secretario)

Consejo Argentino para la Libertad Religiosa (CALIR)
Callao 468, 2do piso C1022AAR –
Buenos Aires República Argentina

La libertad religiosa es el derecho que toda persona tiene de buscar y
encontrar
a Dios y darle culto en privado y en público, solo o asociado, de
conformidad con
su conciencia y sin ninguna coacción.
Se funda en la naturaleza y dignidad de la persona humana, en la naturaleza
del
acto religioso, que es personal, consciente e instrínsicamente libre, y en
la necesidad
y el deber de respetar a los demás en una sociedad pluralista y democrática.

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