Polakoff: En la Argentina el diálogo interreligioso avanza

UN RABINO Y EJEMPLO DE CONVIVENCIA

Polakoff: En la Argentina el diálogo interreligioso avanza

“Voy a la mezquita como si fuera mi casa”, afirma el líder de la comunidad judía de Córdoba y titular de la Asamblea Rabínica Latinoamericana. Desde hace tres años festeja Rosh Hashaná y el Ramadán con islámicos, y niega gravedad del antisemitismo.

Marcelo Polakoff, rabino de la comunidad judía de Córdoba a través del Centro Unión Israelita, pero además presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana, es un fuerte protagonista del diálogo interreligioso. Polakoff celebró junto a miembros de la comunidad musulmana Rosh Hashaná y el final de Ramadán en los últimos tres años. En una entrevista con la Agencia Judía de Noticias, el líder religioso aseguró que en la Argentina está “avanzado” el diálogo interreligioso. También dio detalles de la actualidad comunitaria y garantizó que en Córdoba no hay judíos en situación de riesgo por razones económicas.

El rabino de la comunidad judía de Córdoba, Marcelo Polakoff, aseguró que en la Argentina es “excelente” el estado del diálogo interreligioso y afirmó que “en muchos lugares quieren imitar el proyecto” que se lleva adelante en el país.

“La Argentina está avanzando bastante bien en materia de diálogo interreligioso, diría que la Argentina es una especie de oasis que hay que mantener y resguardar”, afirmó Polakoff en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN).

Como muestra de este avance en el diálogo interreligioso, Polakoff apuntó que en los últimos tres años las comunidades judía y musulmana compartieron un almuerzo de camaradería de Rosh Hashaná y Id al Firt (el final de Ramadán), encabezado por el Gobernador de Córdoba.

“Voy a la mezquita como si fuera mi casa”, aseguró el rabino, quien destacó la buena predisposición de los musulmanes. “Es tal la buena relación que cuando hay un conflicto grave en Medio Oriente siempre nos encuentra en buen vínculo más allá de las diferencias, incluso no van a encontrar por aquí ninguna marcha ni acto con características violentas”, agregó.

Asimismo, Polakoff destacó que como una muestra más de este capítulo del diálogo interreligioso, se acaba de publicar el libro “En el nombre del padre y del rabino» escrito en conjunto con el sacerdote jesuita Rafael Velasco, rector de la Universidad Católica de Córdoba, y editado por Sudamericana.

El rabino comentó que tiene previsto viajar en febrero junto al padre Velasco a Israel para recorrer los lugares más representativos de la tradición cristiana y judía, en un viaje organizado por el Keren Kayemet LeIsrael, y pensado para aquellas familias y adultos en general que quieran compartir de cerca una experiencia de diálogo en el terreno.

Consultado sobre los niveles de antisemitismo, Polakoff desestimó que la Argentina sea un país antisemita y describió como se vive esta problemática en Córdoba.

“Hay bajísimos niveles, prácticamente no existe aquí el antisemitismo; cada tanto aparece una pintada en algún cementerio del interior de Córdoba, pero son hechos aislados que obviamente lastiman, pero que definitivamente no constituyen un patrón”, aseguró.

Polakoff se refirió a su trabajo dentro del Congreso Judío Latinoamericano, también vinculado con el diálogo interreligioso.

“Es un trabajo que vengo realizando desde hace seis o siete años de manera voluntaria y consiste en representar al Congreso Judío Latinoamericano en distintos foros”, dijo el religioso.

Como parte de esta tarea, el rabino de Córdoba tenía previsto reunirse en noviembre con representantes del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), un encuentro que celebra cada dos años, y en donde se juntan diez líderes judíos y diez de la tradición católica de la región. Pero la cumbre se suspendió debido a que los obispos fueron convocados por el Vaticano.

Polakoff también se refirió a su papel al frente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana, donde fue electo este año como presidente.

“Desde agosto ocupo el cargo de presidente de la Asamblea Rabínica Latinoamericana, que integra a los rabinos desde México hasta el sur de Chile que pertenecen al movimiento Masortí o Conservador”, comentó el líder religioso.

“La Asamblea Rabínica Latinoamericana es un cuerpo colegiado de rabinos que nos reunimos para estudiar, para intercambiar ideas, dificultades, desafíos en comunidad y armar proyectos en conjunto”, puntualizó Polakoff, quien ocupará dicho cargo durante dos años.

Respecto de la situación de la comunidad judía de Córdoba, el rabino apuntó que se trata de una de las más grandes de la Argentina, después de Buenos Aires, integrada por unas 10 mil personas.

“La Kehilá (comunidad) tiene 950 familias socias y es una de las comunidades más grandes del país en cuanto a número de familias asociadas”, resaltó. En tanto, el Colegio Israelita General San Martín cuenta con una matrícula de casi 700 alumnos.

“La Kehilá basa su tarea en un pacto que firma con cada familia anualmente donde se especifican las funciones que tiene que cumplir la Kehilá y los compromisos que asume cada familia, lo que permite la planificación de la tarea a realizar y su correspondiente evaluación, que es realizada cada año, durante los días que median entre Rosh Hashaná y Iom Kipur, precisamente los días del “balance espiritual”.

El pacto entre la comunidad y las familias (“Brit Kehilá”) consta de 21 puntos que incluyen la educación de los hijos, el sionismo, el crecimiento de la biblioteca judía de los hogares, el estudio de la Torá, el compromiso con el diálogo interreligioso, la tarea voluntaria, entre otros puntos.

Polakoff aseguró que “la mayoría de los chicos judíos de Córdoba, más del 80 por ciento, concurren a la escuela judía, y la tendencia es creciente”.

Siempre en diálogo con esta agencia, el rabino aseguró que la comunidad judía “está muy integrada en una ciudad capital que cuenta con 1,5 millones de habitantes”.

Al describir la situación social de los judíos de Córdoba, Polakoff aseguró que “ninguna familia de la comunidad está en una situación de riesgo, porque la Kehilá se ocupa”. “Tenemos a la gente de Asistencia Social Comunitaria que específicamente ayuda a solucionar dichas situaciones”, agregó.

“De las 2500 familias judías que hay aproximadamente en Córdoba, un poco más de 100 reciben ayuda directa de la Kehilá, que puede ser un aporte económico, alimentario, de ropa o de medicamentos”, destacó, por último, Polakoff, quien resaltó que carácter solidario de la comunidad.

Fuentes: AJN – VR – AJS

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