Peligros de leer a la ligera

HONGOS

En la edición 449 de Ñ el lector Miguel Angel Palacios, en referencia a mi columna “Malvinas como un espejo”, intenta polemizar y enmendarme la plana de una manera un tanto caprichosa. Dije que “la guerra del Atlántico Sur no se produjo porque unos militares locos que habían tomado el poder por la fuerza dieran un manotón de ahogado para recuperar posiciones. Ocurrió porque hubo un pueblo que llenó la Plaza de Mayo aclamando al que había desatado ese disparate (sic)”. Las imágenes de esa plaza llena de gente que vivaba a Galtieri me abstienen de todo comentario. En mi columna, destacaba de entre todas las películas que se filmaron sobre Malvinas, a “Los chicos de la guerra”, porque, a mi entender, el filme de Bebe Kamin apuntaba a las causas, no sólo a los efectos. Mostraba una educación autoritaria en las escuelas y a una comunidad con arrebatos triunfalistas que metió violín en bolsa luego de la derrota, desestimando a los ex combatientes. En ningún momento negué la actitud genocida de quienes dieron el golpe del 76 que nos sumió en una noche negrísima. No eran sólo los políticos los que golpeaban las puertas de los cuarteles, de 1930 para acá. Hubo siempre un consenso de buena parte de la sociedad que pedía a gritos que se interrumpiera el orden institucional. Meses antes de que la sacaran a Isabelita, ya la gente se frotaba las manos, esperando la noticia. Cuando lo echaron a empujones de la Casa Rosada a Arturo Illia, pocas voces se alzaron en su defensa. Todavía hoy –cada vez con menos frecuencia, por suerte–, podemos escuchar a algun taxista, un quiosquero o la vecina de al lado afirmando que con los militares estábamos mejor y había más orden. Una manera de votar por la paz de los sepulcros. Esto es porque al argentino medio no le calza del todo la democracia. Quedan unos cuantos de los que decían “algo habrán hecho” o “por algo será”, frente a los miles de desaparecidos. Los que pegaban en el coche, con legítimo orgullo, la oblea “los argentinos somos derechos y humanos”.

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