Parasha Vaiakel

Haftara :I Reyes 7:40-50 Encencido de velas :19:19hs.Finalización de Shabat a las 20:14hs.

 

 

Se repiten en esta parashá los detalles de los elementos que conformaban el Tabernáculo (Mishkan o también Mikdash : Santuario) y sobre su forma.

Lo sorprendente es la intercalación del precepto de respetar el Shabat en medio de dicha descripción, hecho que también aparece en la parashá anterior.

Es dado interpretar este acontecimiento viendo en el Shabat la verdadera esencia que debe llenar nuestros templos. Tal como enseñó el Rabí Abraham Joshua Heschel en su magnifico libro “El Shabat y el Hombre moderno”, mientras todas las civilizaciones supieron consagrar lugares, el pueblo judío supo consagrar el tiempo, lo intangible que hace a la esencia espiritual de nuestro ser.

El Beit Hamikdash, el gran Templo de Jerusalem, en el que fueron colocados en tiempo de Salomón, el candelabro, las tablas de la ley, fue destruido por Nabucodonosor en el 586 a. e. C, reconstruido con posterioridad y destruído finalmente por Tito Flavio en el 70 e. C. A pesar de ello, el pueblo no se quedó sin templo. Su templo – al decir del Rav Shmuel Avidor Hacohen – fue y es el Shabat.

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