Parálisis de Bell

¿Qué es la parálisis de Bell?

 

Parálisis de Bell es una forma de parálisis facial temporal resultante del daño o trauma a uno de los nervios faciales. Es la causa más común de parálisis facial. Generalmente, la parálisis de Bell afecta sólo a uno de los pares de nervios faciales y un lado de la cara, sin embargo, en casos raros, puede afectar a ambos lados. Los síntomas de la parálisis de Bell suele comenzar de forma repentina y alcanzan su pico dentro de las 48 horas. Los síntomas varían de persona a persona y pueden variar en gravedad desde una debilidad leve a parálisis total. Estos síntomas incluyen temblores, debilidad o parálisis, caída del párpado o en la esquina de la boca, babeo, ojo seco o la boca, deterioro del gusto, y lagrimeo excesivo en el ojo. La parálisis de Bell suele causar distorsión facial significativa. La mayoría de los científicos cree que una infección viral como la meningitis viral o el virus común de herpes labial – herpes simple – puede causar la enfermedad cuando el nervio facial se hincha y se inflama como reacción a la infección.

 

¿Existe algún tratamiento?

 

Estudios recientes han demostrado que los esteroides como la prednisona – se utiliza para reducir la inflamación y la hinchazón – son un tratamiento eficaz para la parálisis de Bell. Otros fármacos, como aciclovir – utilizado para combatir infecciones víricas por herpes – también puede tener algún beneficio en la reducción de la evolución de la enfermedad. Analgésicos como la aspirina, el paracetamol o el ibuprofeno pueden aliviar el dolor. Debido a las posibles interacciones medicamentosas, las personas siempre deben hablar con sus médicos antes de tomar cualquier medicamento de venta libre.   Mantener el ojo húmedo y protegerlo de desechos y lesiones, especialmente en la noche, es importante. La fisioterapia para estimular el nervio facial y ayudar a mantener el tono muscular podría beneficiar a algunos individuos.

 

¿Cuál es el pronóstico?

 

El pronóstico para los individuos con parálisis de Bell es generalmente muy bueno. La extensión del daño nervioso determina el alcance de la recuperación.   Con o sin tratamiento, la mayoría de las personas comienzan a mejorar dentro de 2 semanas después del inicio de los síntomas y se recuperan completamente dentro de los 3 a 6 meses.

 

¿Qué investigación se está haciendo?

 

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS) realiza y apoya un amplio programa de investigación de la ciencia básica para aumentar la comprensión de cómo el sistema nervioso funciona y lo que hace que el sistema vaya mal a veces, lo que lleva a la disfunción. Parte de este programa de investigación se centra en aprender más acerca de las circunstancias que dan lugar a daños en los nervios y las condiciones que causan lesiones y los daños a los nervios. Los conocimientos adquiridos en esta investigación podría ayudar a los científicos a encontrar la causa definitiva de la parálisis de Bell, que condujo al descubrimiento de nuevos tratamientos efectivos para la enfermedad. Otras investigaciones apoyados por el NINDS está dirigida a desarrollar métodos para reparar nervios dañados y restaurar el pleno uso y fuerza a las zonas lesionadas, y encontrar maneras de prevenir daños en los nervios y las lesiones que se produzcan.

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