Paradojas tras la Cumbre de Mar del Plata

Varios mandatarios latinoamericanos reconocieron en Mar del Plata, Argentina, el rezago de los países de la región en el tema educativo. No es la primera vez que una Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica analiza la situación actual y perspectivas de la educación como tema central. Antes se efectuó en la V Cumbre en Bariloche, Argentina en 1995 y en la XIV Cumbre, San José, Costa Rica en el 2004.

 

Lo que más llama la atención es que se pone en manos de bancos y empresas privadas, la creación de un fondo de tres mil millones de dólares para lograr once metas educativas hasta el 2021; hasta Telefónica de España anunció con bombo y platillos que aportará 500 millones de euros para la educación en Iberoamérica. Se trata de una nueva modalidad “del palo y la zanahoria” ; se enseña la zanahoria con el supuesto aporte financiero y se amenaza con el palo para extraer las riquezas de nuestros países.

La pregunta sería: ¿por qué Telefónica no utiliza sus millones para enseñar a leer y escribir a los más de 2 millones de españoles analfabetos?

Tal parece que son las empresas transnacionales y los bancos privados, responsables de la fuga de cuantiosos capitales de los países del Sur hacia los desarrollados, los que van a resolver los problemas del acceso y la calidad de la educación en Latinoamérica.

La realidad es que después de la Cumbre de San José en el 2004, sólo los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) han avanzado considerablemente en el acceso a la educación gratuita para todos los ciudadanos, sin la ayuda de los mismos actores responsables de la pobreza y subdesarrollo de estos países.

Venezuela se declaró en octubre de 2005 territorio libre de analfabetismo al enseñar a leer y escribir a casi 1,5 millones de sus 25 millones de habitantes, lo que dejó el índice nacional de analfabetismo por debajo del 1%; Bolivia en diciembre de 2008, después de alfabetizar en 33 meses a cerca del 10% de la población, equivalente a unas 820.000 personas, logró ubicar su tasa de iletrados por debajo del 4%; Nicaragua el 22 de agosto de 2009, al cabo de una campaña que logró reducir el analfabetismo del 20,7 al 3,56% de la población, y Ecuador que se convirtió en el último beneficiado de este plan, tras disminuir la tasa del 9% de 2007 al 2,7 actual.

Para alcanzar la meta de plena alfabetización en todos los países de la región antes de 2015 será necesario voluntad política de los gobiernos, y desarrollar programas integrales que incluya hasta el último ciudadano analfabeto y el uso de medios técnicos para llegar hasta los lugares más apartados. De las empresas transnacionales ni zanahoria ni palo.

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