ORIGEN DE LOS INSTRUMENTOS MUSICALES

Tubal, el músico pionero. De él la Escritura dice: «Fue el padre de todos los que manejan arpa y órgano» (Gén. 4:21). Sin duda esto quiere decir que fue el inventor de estos instrumentos musicales, ya que no distaba muchas generaciones de Adán, podemos inferir que la música siempre ha jugado un papel importante en la historia de la humanidad. Instrumentos musicales babilónicos precedieron a Abraham. Ya que Abrahán pasó los primeros años de su vida en Ur de los Caldeos, es muy probable que algunos de los instrumentos musicales usados por los patriarcas tuvieron su origen en aquella tierra.

Las excavaciones de Woolley en Ur sacaron a luz una de las sepulturas de las tumbas reales en la que encontraron cuatro arpas o liras, una de las cuales era un magnífico espécimen. La hermosura artística de estos instrumentos músicos de oro y de mosaico, enfatiza cl hecho de que el arte musical estaba a un alto nivel en aquellos tiempos antiguos. Un sello cilíndrico de una reina de la tierra natal de Abraham, quien reinó unos mil años antes de su tiempo, cl hecho de que se usaban lo panderos en los banquetes y en asambleas religiosas.

Laban, el suegro de Jacob, vivió en territorio babilónico, y cuando éste salió del lugar apresuradamente, Labán le dijo: «¿Por qué te escondiste para huir. . . para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y vihuela?» (Gén. 31:27). Esto sugiere la posibilidad dc que algunos de estos instrumentos músicales como se usaban en Babilonia, se introdujeron a la dc los hebreos primitivos. Los instrumentos músicos egipcios influenciaron a Moisés e Israel.

Moisés recibió una completa enseñanza de mano de los egipcios, y la música era una parte importante de su educación. La música era grandemente enfatizada en los servicios religiosos egipcios. Ellos usaban los siguientes instrumentos: el arpa, la lira, flauta, el tamborín y los címbalos. Las danzas estaban estrechamente ligadas con cl uso de instrumentos musicales. Algunos aspectos de las costumbres musicales de los egipcios deben haberse acompañado a los israelitas en su salida de Egipto hasta la tierra Canaan.

CELEBRACION MUSICAL DE LA VICTORIA DEL MAR ROJO

Después del milagroso cruce por Israel del Mar Rojo, la victoria sobre los egipcios fue debidamente celebrada con música. «Y María la profetiza, hermana de Aarón, tomó un pandero en su mano y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas» (Éxodo 15:20). Hubo un canto, las palabras del cual nos ha conservado Moisés. Este se acompañó con danzas. Este pandero fue un aro de madera o bronce, cubierto con un cuero fuertemente estirado y pequeñas campanitas colgadas en derredor.

USO DE LAS TROMPETAS EN ISRAEL

Las trompetas como las usaban los hebreos eran de tres formas. La más primitiva se hacia de un cuerno de buey o de carnero. Otra era una trompeta metálica curva. Todavía otra posterior, era una trompeta recta, representación de la cual que se puede ver en el Arco dc Tito. A Moisés le ordenó el Señor hacer trompetas de plata que se tocarían «para convocar la congregación, y para hacer mover el campo» (Núm. 10:2). También le dijo Dios: «Y cuando vinieras a la guerra en vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las trompetas» (Núm. 10:9). El año cincuenta o el año de Jubileo era introducido con el día de la Propiciación, tocando trompetas (Lev. 25:8, 9). Las trompetas se usaron a través de la historia de Israel para reunir al pueblo en tiempos de guerra para que fueran a la batalla, y usualmente en tiempos de paz para que viniesen al santuario a la adoración divina.

OCASIONES ESPECIALES PARA EL USO DE LA MUSICA

Entre los hebreos la música vocal e instrumental juntamente con la danza, eran muy usadas en la mayoría de las ocasiones de gran alegría. Así celebraban los triunfos en las batallas. De esta manera las mujeres de Israel celebraron la victoria del joven David y del ejército de Saúl sobre los filisteos. «Y aconteció que como volvían ellos, cuando David tomó de matar al Filisteo, salieron las mujeres de todas las ciudades de Israel cantando, y con danzas y con tamboriles, y con alegría y sonajas, a recibir al rey Saúl» (1 Sam. 18:6). En la coronación del niño-rey Joas, la música tenía un lugar prominente. «Todo el pueblo de la tierra hacía alegrías, y sonaban bocinas, y cantaban con instrumentos de música los que sabían alabar» (2 Cron. 23:13). La música era también parte importante en los agasajos y en los banquetes «arpas, vihuelas, tamboriles, y flautas, y vino». Así escribió Isaías acerca de las fiestas de su tiempo (Isa. 5:12).

EL USO POR LOS PROFETAS DE INSTRUMENTOS MUSICALES

Principiando con Samuel, los profetas de Israel hicieron mucho uso de la música e instrumentos musicales en conexión con sus profecías. Samuel dijo a Saúl: «Encontrarás una compañía de profetas que descienden del alto, y delante de ellos salterio, y adufe, y flauta y arpa y ellos profetizando»(1 Sam. 10:5). La música ayudaba a crear la correcta atmósfera para los ejercicios de devoción espiritual. Concerniente al profeta Eliseo se dice: «Mas ahora traedme un tañedor. Y mientras el tañedor tocaba, la mano de Jehová fue sobre Eliseo» (2 Reyes 3:15).

CONTRIBLCION DE DAVID A LA MUSICA DE ISRAEL

David el joven músico. A través de los siglos los pastores de Palestina han tocado sus flautas rústicas de dos tubos, hechas de caña, en presencia de sus ganados. Los tonos de la música son menores, pero apelan a ambos, el pastor y las ovejas. Sin duda la experiencia musical de David principió con este instrumento, cuidaba el ganado de su familia. Pero además de tocar en su instrumento pastoril, el joven David alcanzó fama por su habilidad para tocar lo que nuestra versión bíblica llama «arpa». El instrumento no era lo suficientemente grande para asemejarse a lo que los occidentales llaman hoy una arpa. Sería más apropiado llamarla «lira». Tal instrumento es realmente una forma modificada del arpa y es manuable. La caja de sonido forma la base de ella. De un extremo de ésta, se levantan dos varillas curvadas o rectas conectadas arriba con un travesaño, y las cuerdas son estiradas hacia arriba desde la base al travesaño.

Cuando a los siervos de Saúl se les ordenó buscar a alguien que fuera hábil para tocar este instrumento, uno de ellos dijo: «He aquí yo he visto a un hijo de Isaí de Bethlemen, que sabe tocar» (1 Sam. 16:18). Y así David vino a tocar el arpa a Saúl cuando a éste le venía algún ataque de tristeza, para refrigerarlo. David el escritor y coleccionador de salmos. No sólo tocaba David un instrumento sino que también, bajo cualquier clase de situaciones, escribía hermosos salmos que ayudaron a formar el salterio de los hebreos, el libro de los Salmos.

El tuvo desde su juventud muchas experiencias para escribir su inmortal Salmo del Pastor (Salmo 23). Escribió de sus experiencias cuando tuvo que huir de la mano del rey Saúl y esconderse en una cueva (Sal. 57), Y celebró su libertad cuando el Señor le libró de todos su enemigos al escribir el Salmo 18. Cuando se arrepintió de su gran pecado, dio al mundo su salmo penitencial (Salmo 51). Y así al escribir bajo la inspiración del Espíritu sus experiencias personales, hombres y mujeres a través de los siglos han sido bendecidos espiritualmente. Pero debe recordarse que estos salmos de David y de otros hebreos fueron originalmente canciones de Israel. Sin duda, muchos de los salmos que fueron escritos por David, fueron también por él coleccionados e insertos en las selecciones de los poemas musicales del rey y para usos del servicio divino. David, inventor de ciertos instrumentos musicales.

El cronista de los reyes hebreos de Israel dice de David: «Cuatro mil para alabar a Jehová, dijo David, con los instrumentos que he hecho para rendir alabanzas» (1 Cron. 23:5), y otra vez: «Y los Levitas estaban con los instrumentos de David» (2 Crón. 29:26). O el rey David mismo fue el inventor de estos instrumentos para la adoración, o al menos fue responsable de su invención, porque se nos dice que eran sus instrumentos. David, organizador de la música hebrea para adoración. Parece que la liturgia hebrea por muchos años después de la vida de David fue lo que originalmente fue prescrita por él. Los servicios musicales ofrecidos por los levitas en la adoración del santuario, fueron organizados por David. A él se debía que se hubiesen escogido algunos para la tarea. «Con ellos Hernán y Jeduthún con trompetas y címbalos para tañer y con otros instrumentos de música de Dios» (1 Crón. 16:42).

Se nos dice que Hemán tenía catorce hijos e hijas. «Y lodos éstos estaban bajo la dirección de su padre en la música en la casa de Jehová, con címbalos, salterios y arpas, el ministerio del templo de Dios, por disposición del rey acerca Asaph de Jeduthun, y de Hernán. Y el número de ellos con hermanos instruidos en música de Jehová, todos los aptos, fue doscientos ochenta y ocho» (1 Crón. 25:6, 7). Sin duda los músicos, cantores, cantaban salmos acompañados de varios instrumentos musicales, cuando cl rey David se convirtió en el organizador director de la música sagrada hebrea, puede decirse que él hizo a la nación famosa por su música por los años que vendrían.

DISTINTIVO DE ALGUNOS INSTRUMENTOS MUSICALES DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Ya se ha indicado que en el Antiguo Testamento la arpa «arpa» se traduce mejor, «lira». La palabra «órgano» debe entenderse por flauta, que más se parece a éste que a ningún otro instrumento. El «salterio» y la «viola» son instrumentos de cuerda, habiendo mucha incertidumbre acerca de su naturaleza exacta, entonces, como hoy, el címbalo consistía en dos planchas de grandes y anchas y de forma circular y convexas, las que al pegarse una con la otra producía un sonido hueco como de campana. En nuestros días forman parte de toda banda militar. El «salterio» (Dan. 3:5) se traduce en la margen de la Versión Revisada americana como gaita.

ALGUNAS CANCIONES DE LA BIBLIA HEBREA

Además del libro de los Salmos, hay numerosos poemas hebreos que originalmente eran entonados como canciones, y ahora forman parte de la Biblia hebrea. Algunas ediciones de la Biblia las llevan arregladas en forma poética. El cántico entonado por Moisés y María en el Mar Rojo es una de tales canciones (Ex. 15). Cuando Dios proveyó agua para Israel en el desierto, cantaron la canción del pozo (Núm. 21:17, 18). Y Moisés dio sus advertencias e instrucciones finales a Israel en una canción que les enseñó (Deut. 32) El Canto de Débora (Jueces 5), se cantó para celebrar la victoria sobre los canaanitas. El Canto de Ana (1 Sam. 2) lo cantó como acción de gracias de una mujer por el nacimiento de su hijo Samuel. Y el Cantar de Cantares de Salomón era para celebrar al amor entre el Señor e Israel su novia. Y podrían agregarse otros autores más a esta lista.

NO HABIA MUSICA EN LA CAUTIVIDAD

Al predecir el juicio de los días del cautiverio de Israel por causa de sus pecados, el profeta dijo: «Cesó el regocijo de los panderos, acabóse el estruendo de los que se huelgan, paró la alegría del arpa» (Isa. 24:8). La música cesó casi totalmente entre los cautivos judíos en Babilonia. Los exiliados compusieron un salmo que decía: «Junta a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sión. Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. Y los que allí nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los himnos de Sión. ¿Cómo cantaremos canción a Jehová en tierra de extraños? Si me olvidaré de ti, oh Jerusalén, mi diestra sea olvidada» (Sal. 137:1.5). Los cantores babilónicos habían oído la canción de Sión, por la que Jerusalén era notada, y pedían a sus cautivos que cantaran para ellos. Pero cl canto religioso judío estaba tan estrechamente conectado con el templo de Jerusalén que rehusaban cantar esas canciones en tierra extranjera.

REFERENCIA A LA MUSICA EN LA VIDA DE JESUS

Hay cuatro referencias a la música en el ministerio de Jesús, primera de ellas tiene que ver con la música usada al llorar la muerte de algún ser amado. Cuando Jesús entro al hogar del principal donde su hija estaba muerta, Mateo dice: «viendo los tañedores de flautas» Mat. 9:23). En oriente aún en nuestros días los lamentadores profesionales son llamados para que expresen la tristeza por la pérdida de alguna persona que murió. Y sí la familia tenía recursos para hacerlo, como era el caso del principal también se a traía s los tañedores de flautas para que expresaran el duelo a través de los instrumentos. La segunda referencia es cuando Jesús habló a los niños que jugaban en la plaza. «Os tañimos con flautas y no bailasteis: os endechamos y no llorasteis» (Luc. 7:32).

Había dos grupos de niños representados ahí. Uno tenia un caramillo o quizá una flauta de pastor, y tocaban en ella como se toca en una procesión nupcial de el camino a la fiesta. diciendo: «Juguemos a la casita.» Pero el grupo rehúsa unirse al juego. Entonces el grupo principia a cantar y a lamentar como se hace en una procesión funeral, y sugiere; «Juguemos a un funeral» pero el otro grupo continúa obstinado negándose a cooperar. La tercera referencia a la música está en la famosa historia de Cristo del Hijo Pródigo. Cuando el descarriado joven retornó al hogar su padre lo celebró con un banquete. Y cuando el hermano mayor volvió del campo se dice que «oyó la sinfonía y las danzas) (Luc. 15:25).

Era costumbre en los banquetes tener cantores y tañedores de instrumentos, especialmente tañedores de flautas con los danzantes. La cuarta referencia es la que se encuentra en el final de la Ultima Cena. En el relato se lee: «Y como hubieron cantado el himno, salieron al monte de las Olivas» (Marc. 14:26). Es indudable que lo que Jesús y sus discípulos cantaron era del libro de los Salmos. Era costumbre de los judíos cantar al terminar la comida de la Pascua, los salmos del 115 al 118. La manera de cantar era lo que nosotros llamaríamos un sonsonete y la música se tocaba en clave menor. Los judíos ortodoxos actualmente observan costumbres similares.

CANTOS Y MUSICA DEL NUEVO TESTAMENTO

El Nuevo Testamento contiene un buen número de canciones, no todas consideradas como tales. Hay el Magníficat, o Canto de María, cantado con anticipación al nacimiento del Salvador (Luc. 1:46-55) Y el Benedictus o Canto de Zacarías: cantado después del nacimiento de Juan el Bautista (Luc. 1:68-79). FI Canto de los Ángeles cantado a los pastores de Belén la noche del nacimiento de Jesús (Luc. 2:14) El himno de la Iglesia Primitiva (1 Tim. 3:16).

El libro del Apocalipsis escrito por Juan contiene algunas referencias a cantos y música. «Una canción nueva» cantada en los cielos en capítulo 5:9, 10; «La canción de Moisés» y «El Canto del Cordero» se encuentran en el capítulo 15:3, 4. La caída de Babilonia se describe gráficamente, y concerniente a ella Juan dice: «Y voz de tañedores de arpas, y de músicos, y de tañedores de flautas y de trompetas, no será más oída en ti» (Apoc. 18:22). En su visión del cielo Juan oyó «una voz de tañedores de arpas que tañían con sus arpas; y cantaban como un cántico nuevo delante del Trono».

La palabra «arpa» que se usa aquí no es el equivalente de la palabra usada en el Antiguo Testamento, más, correctamente traducida «lira», que era una especie de arpa portátil. Más bien es ciertamente una arpa, la música de la cual es más dulce que la de los instrumentos más hermosos de la tierra.

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