«ORGANON», «REPERTORIO» Y «MATERIA MÉDICA».

Son los instrumentos bibliográficos con que cuenta el medico homeópata así como sus herramientas de DIAGNÓSTICO Y TERAPÉUTICA. El «ÓRGANON DE LA MEDICINA» es el libro principal de SAMUEL HAHNEMANN y todos los médicos homeópatas que se consideran sus seguidores lo tienen como su principal guía. En él se encuentran todas las pautas para enfocar el tratamiento de las enfermedades y es el ALMA DOCTRINAL de la homeopatía. Escrito a principios del s. XIX en forma de aforismos, a usanza de la época, es una obra que revela el genio culminante del creador de la HOMEOPATÍA.

EL REPERTORIO ha sido escrito a lo largo de más de 30 años por el médico norteamericano JAMES T. KENT a princ. De este siglo y se puede decir que ofrece al homeópata la técnica de ir «desde el síntoma al remedio». Están computados infinidad de síntomas desde lo MENTAL, pasando por lo GENERAL y todos los principales APARATOS Y SISTEMAS ORGÁNICOS por separado; con una pulcritud y observación admirables. Por ej.: «temor al irse a dormir», con «equis» cantidad de remedios.; sudor de cabeza en niños»: ídem; «ilusión de estar dividido en dos»; «Visión ocular de moscas volantes»; «escalofrío al orinar», etc. Finalmente la MATERIA MÉDICA son las obras de distintos autores que tratan exhaustivamente acerca de los 2000 (dos mil) remedios de la HOMEOPATÍA, basados en los datos recogidos en la experimentación en personas sanas o PATOGENESIA. Todos estos libros se encuentran en la consulta del buen medico homeópata y, a diferencia del profesional alópata, el homeópata tiene sus libros delante suyo ante el paciente como consulta constante. No tiene un «corpus» permanente de conocimientos adquiridos en la facultad de medicina y debe acordárselos de memoria. El hecho diferencial homeopático requiere, amén de su complejidad, un esfuerzo constante de estudio y la imposibilidad de manejar de memoria la enorme profusión de datos que deben barajarse (síntomas, remedios y aspectos que los relacionan) para INDIVIDUALIZAR un caso y, por lo tanto, medicar para ese ÚNICO PACIENTE y no para la enfermedad.

 

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