Ordenación sacerdotal de un religioso guanelliano


Santiago del Estero, 29 May. 12 (AICA)
Afiche de la ordenación sacerdotal

Afiche de la ordenación sacerdotal

El obispo de Santiago del Estero, monseñor Francisco Polti, ordenó sacerdote al diácono Carlos Roberto Corvalán, de 36 años, religioso de la congregación de los Siervos de la Caridad de la Obra de Don Guanella. Lo hizo durante una celebración eucarística que presidió el sábado 26 de mayo en la catedral basílica de Nuestra Señora del Carmen, que fue concelebrada por sacerdotes de la congregación.

“Al recibir el sacramento del Orden en el grado de presbítero -señaló el obispo a Corvalán-,  el Señor con su gracia te habilitará y te otorgará la capacidad de servir al Pueblo de Dios. Es el Señor quien te llamó a esta vida de servicio pleno a la Iglesia y a las almas y Él te da su gracia”, porque “es el Señor quien elige y llama a los discípulos, no por sus cualidades personales, ni siquiera morales. Es la gratuidad de su elección la razón más profunda del llamado. Ser discípulos es un don de Dios, que consiste no sólo en aceptar una doctrina, un mensaje, sino en seguir a Cristo, buscar la santidad y contribuir a la propagación del Evangelio”.

“La misión del cristiano y de modo particular la de los ministros sagrados -continuó monseñor Polti-,  ha de ser un reflejo fiel de la actitud de Jesucristo para sacrificarse gustosamente por todas las almas, especialmente por los hermanos que viven en pobreza y exclusión, por los ‘buonifigli’, querido Carlos Roberto.

“Si tradujésemos literalmente este vocablo italiano que acabo de nombrar tendríamos que ‘buonifigli’ significa “buenos hijos” pero en el vocabulario guanelliano, Don Guanella la utilizaba y aun hoy se sigue empleando en sus casas, para designar cariñosamente a las personas con capacidades diferentes. La acción de don Guanella ha sido siempre el hacer visible el amor misericordioso de Dios Padre, que en Jesús ha manifestado concretamente su compasión hacia las personas frágiles”.

Precisamente, la congregación de los Siervos de Dios, que fundó el 19 de octubre de 1908 en Como, Italia, el beato Luis Guanella, tiene como finalidad la asistencia a ancianos disminuidos física y psíquicamente y la asistencia a niños desamparados y discapacitados mentales.

El padre Carlos Roberto Corvalán nació en Santiago del Estero el 19 de agosto de 1975, en el hogar formado por Carlos Dante Corvalán y Gladys Margarita Juárez. Es el mayor de 5 hermanos. Recibió el Bautismo en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, a la que pertenecía su familia.

En 1997 conoció la Congregación de los Siervos de la Caridad. Entusiasmado por el Carisma del servicio a los más pobres, en modo especial a los ancianos y a los niños en situación de riesgo, inició su proceso de formación en la Congregación. Pasando por todas las etapas formativas, en mayo de 2011 hizo su profesión perpetua en Roma y seguidamente fue ordenado diácono. Realizó su experiencia diaconal en la parroquia Tránsito de San José de Renca (Santiago de Chile).

Los Siervos de la Caridad en la Argentina
Los primeros religiosos del instituto de Don Guanella llegaron a la Argentina en 1925 y hoy cuentan con nueve casas o comunidades, entre ellas un hogar de ancianos en Tapiales, provincia de Buenos Aires, y otro hogar de ancianos en Santa Fe y la Casa de la Divina Providencia en San Ramón de la Nueva Orán, provincia de Salta. También atienden cuatro parroquias: Tránsito de San José, en la capital federal; Nuestra Señora del Tránsito, en Santa Fe; Nuestra Señora de Luján y San Luis Gonzaga, en Tapiales, provincia de Buenos Aires; y San José Obrero, en Villa Madero, provincia de Buenos Aires.

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