OCTAVO PRINCIPIO DE LA HOMEOPATÍA:

PATOLOGÍA CONSTITUCIONAL o «MIASMAS».

Él termino «MIASMA» fue acuñado por HAHNEMANN para denominar una perturbación dinámica de la fuerza vital que origina las enfermedades crónicas. Esta perturbación según HAHNEMANN se hereda de padres a hijos desde la aparición del hombre sobre la tierra y comenzaren a manifestarse las mil y una enfermedades que afligen desde entonces el hombre y a toda especie viviente. HAHNEMANN distinguió tres «troncos» básicos alrededor de los cuales se imbrican todos los males que registra la patología, y que tienen en ellos su origen. El primero de ellos lo denominó «PSORA»(del griego: «rascar» y más probablemente del hebreo «tsorat» :Ruptura, división, falla) el primero y él más básico de todos; Del cual incluso nacen los otros dos. Este «miasma» se caracteriza por producir todos los procesos de EXALTACIÓN de las fuerzas vitales, funcionales, en los niveles AFECTIVO MENTAL, GENERAL, ORGÁNICO. Al segundo lo denominó SICOSIS (del gr.: «sykon»: Higo) y es el encargado de producir todos los fenómenos de HIPERTROFIA, tales como verrugas, nódulos, fibromas, tumores, alteraciones mentales que vulneran la afectividad y hacen al ser sin sentimientos, etc. Al tercero lo llamó SIFILIS, (nombre del pastor Syphilo, que tenía relaciones con sus animales) y es el encargado de producir todos los fenómenos de DESTRUCCIÓN de los fenómenos vitales, tales como úlceras, hipotonía celular y a nivel mental melancolía que puede culminar en intentos de autodestrucción. Es así como la hidra de las mil cabezas de los males del ser vivo tendrían origen en alguna o las tres de estas manifestaciones básicas. Es la tarea más ardua del medico homeópata el erradicar definitivamente toda manifestación miasmática del organismo; con ello la homeopatía se erige no solo en medicina curativa sino también PREVENTIVA. Con un tratamiento homeopático llevado al fin adecuado se puede decir que el ser vivo ha quedado libre de LA INCLINACIÓN CRÓNICA HEREDITARIA A LA ENFERMEDAD PERSISTENTE, así como a ya NO TRASMITIRLA MÁS A SUS DESCENDIENTES.

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