Novedoso monitor detecta eventos isquémicos en tejido cerebral pediátrico

Un nuevo estudio no reportó complicaciones mayores asociadas con el uso de una malla biológica para reparar hernias hiatales grandes, contrastando con otros estudios recientes que han demostrado un riesgo aumentado de morbilidad relacionada con las mallas protésicas y biológicas en esos pacientes.

Investigadores en la Universidad de Washington (Seattle, EUA) realizaron un estudio incluyendo 126 pacientes que tenían una malla biológica colocada en el hiato y que habían sido seguidos durante al menos un año. Se revisaron los datos peri-operatorios y se aplicó un cuestionario, diseñado para identificar los síntomas de la enfermedad de reflujo gastroesofágico (GERD), otros síntomas como disfagia, y todas las otras intervenciones operativas y endoscópicas que ocurrieron después del implante. Además, se revisaron los estudios radiológicos y endoscópicos postoperatorios para evaluar los signos de complicaciones relacionadas con el uso de la malla.

Los investigadores pudieron contactar 73 de los pacientes, en un seguimiento medio de 45 meses. No se encontraron complicaciones relacionadas con la malla. La frecuencia y severidad del ardor, regurgitación, y disfagia mejoraron significativamente en comparación con los valores pre-operatorios, y 89% de los pacientes reportó resultados buenos a excelentes en términos de satisfacción total. En general, la tasa de disfagia en el estudio fue 2%, pero ningún caso pareció estar relacionado directamente con la malla. No se encontraron erosiones, estenosis, u otras complicaciones relacionadas directamente con el uso de la malla. Solo un paciente requirió re-operación debido a la recurrencia de la hernia hiatal con síntomas GERD. El estudio fue publicado en la edición de Mayo de 2012 de la revista Surgical Endoscopy.

“Dados los beneficios potenciales de la malla biológica, creemos que los cirujanos que ponen atención cuidadosa a su colocación deben sentirse tranquilos sobre la seguridad de usar esas mallas durante la reparación de la hernia hiatal”, concluyeron el autor principal, Eelco Wassenaar, MD, y colegas del departamento de cirugía.

El Dr. Wassenaar añadió que el equipo quirúrgico usó tres estrategias claves que pueden reducir las complicaciones. La primera fue el uso de una configuración de forma de U, en vez de una configuración de ojo de cerradura, que deja un área abierta en el aspecto interno del esófago. Recomendaron cubrir el hiato posterior al esófago, teniendo cuidado de evitar presionar la malla anteriormente y levantando el esófago posteriormente para evitar el estrechamiento del esófago. Una tercera sugerencia fue dejar un espacio pequeño entre el borde de la malla y la pared esofágica para evitar el contacto excesivo de la malla con el esófago, lo que puede producir fibrosis y cicatriz, y potencialmente estenosis esofágica.

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