NO AL ACUERDO CON IRAN

Gracias, Alejandro, por tus palabras de apoyo y solidaridad.
Lamentablemente, estamos pasando por momentos difíciles que jamás hubiéramos imaginado podían acontecer en nuestro querida Argentina.
Pero debemos ser fuertes y seguir adelante sin claudicar sobre nuestras convicciones morales, religiosas y ciudadanas.
¡¡¡Shalom UBrajáh!!! – ¡¡¡Paz y Bendición!!!
Cecilia

De: Alejandro Butowicz <ale_butowicz@yahoo.com.ar>
Para: ceciliafeldman <ceciliafeldman@yahoo.com.ar>
Enviado: lunes, 18 de febrero de 2013 18:28
Asunto: No al Acuerdo con Irán.- Marchemos juntos al Congreso el 27 de Febrero

De: Alejandro Butowicz <ale_butowicz@yahoo.com.ar>
Para: Curso Valores Religiosos2009 <curso3valoresreligiosos-2009@yahoogroups.com>
Enviado: lunes, 18 de febrero de 2013 17:55
Asunto: No al Acuerdo con Irán.- Marchemos juntos al Congreso el 27 de Febrero

Los católicos romanos también debemos marchar ese día al Congreso.
Porque el atentado contra AMIA, fue un atentado contra toda la comunidad argentina
Porque debemos solidarizarnos con nuestros Hermano Mayores, de la comunidad judia argentina.
Porque el diálogo interreligioso no solo se construye con palabras, sino con hechos concretos.
No al Acuerdo con Irán.
Marchemos juntos al Congreso el 27 de Febrero
27 de febrero a la(s) 19:00
«Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada».
Este poema es muy conocido. Lo escribió Martin Niemöller, un pastor alemán encarcelado de 1937 a 1945 por el gobierno de Hitler.
En el año 1937, Niemöller y los demás pastores arrestados estaban solos, pues la gran mayoría de las iglesias protestantes se habían rendido al gobierno. Después del arresto de Niemöller, la iglesia Confesionaria también votó por cooperar más con el gobierno y ¡le agradeció la revitalización de la vida alemana! Niemöller no salió en libertad hasta la derrota de Alemania en 1945.
En enero de 1946, los representantes de la iglesia Confesionaria se reunieron en Frankfort para debatir su reconstitución. Una vez más, Niemöller subió al púlpito, pero dio un sermón muy diferente. Primero (y en esto hablaba por muchas personas), detalló las excusas que dio para no alzar la voz: sí, Hitler atacó a los comunistas, pero ¿no eran ateos y revolucionarios? Y sí, aniquiló a los incapacitados y los enfermos, pero ¿no eran una carga para la sociedad? Y claro, agarrar a los judíos era deplorable, pero ¿los judíos no son cristianos, verdad? Y lo de los países ocupados era una lástima, pero por lo menos eso no ocurrió en Alemania ¿no es cierto?
Ninguna excusa justificaba todo eso, reiteró.
Dijo: «No podemos negar [la necesidad de expiación] con la excusa de que ‘me habrían matado si hiciera algo’.
«Preferíamos mantener silencio. Claramente no somos inocentes y me pregunto una y otra vez: ¿qué habría pasado si en el año 1933 ó 1934, 14,000 pastores protestantes y todas las comunidades protestantes de Alemania hubieran defendido la verdad hasta la muerte? Si hubiéramos dicho: ‘No es correcto que Hermann Göring simplemente meta en campos de concentración a 100,000 comunistas para que mueran’. Puedo imaginar que tal vez 30,000 ó 40,000 cristianos protestantes habrían muerto, pero también puedo imaginar que habríamos salvado a 30 ó 40 millones de personas, porque eso es lo que [el silencio nos costó]».
Con la sabiduría que da la experiencia y ante la tarea de lograr que sus paisanos se hicieran responsables, Niemöller habló con dureza. Urge que cada personapiense en ese comentario poco conocido de Niemöller… y que lo piensemucho.

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